TRIBUNA
La pesca del salmón en Yemen

Gran película de una cadena de televisión (Telecinco) —que en mi casa se ve poco— que hoy he visto y me ha impresionado. Me ha impresionado como a casi seguro todos los pescadores que la vieron, porque en ella se habrán sentido a gusto y representados con una de sus historias. La película tenía cuatro historias, dos de respeto y dos de terrorismo. Empiezo por las dos agradables.
La historia de un hombre para el que su vida es la pesca y el montaje de moscas. Su pasión y su deporte, lo que se puede luchar por hacer grande tu trabajo y creer en uno mismo para conseguirlo. La historia del río y del pescador. Una historia que hay que ser pescador para saber de qué estoy hablando y comprender sus valores. Amistad, trabajo y respeto, y esto nos lo ha dado con una lección magistral esta película que narra la historia de un pescador, un Jeque, una mujer y la corrupción de un país donde ve solo dinero o ponerse medallas sin importarles absolutamente nada el río, la pesca o los peces; una historia que les habrá dado vergüenza contarla como en la realidad es, y eso nos suena a todos y si no os refresco la memoria.
Sobre los años 90 un ingeniero que se llamaba Jaime González andaba con su pila por los ríos de montaña de León llevándose las truchas para crear cotos de pesca para sus amigos o por simple capricho de sacarlas. Nadie sabe para qué. Lo malo es que a día de hoy se sigue haciendo, eso sí, con el beneplácito de politicuchos que se les llena la boca diciendo que es en nombre del turismo, politicuchos que ni conocen qué es un cauce ni qué es una trucha, que nos engañan día a día diciéndonos que estamos saliendo de la crisis porque están trabajando. Perdonen, ¿trabajando en qué? ¿En subirnos los impuestos? ¿En desahuciar a personas que su único delito ha sido trabajar de sol a sol? ¿Politicucos que nos dicen a los pescadores que somos culpables de sus concesiones abusivas de agua para minicentrales que les pagan sobresueldos, de la falta de depuraciones en los ríos porque es más barato contaminar que depurar?
Nos hacen creer que si pagas no haces daño y si no a las pruebas me remito. La nueva ley de pesca donde se declara a la trucha de interés preferente, eso sí en los tramos libres en los cotos pasando por caja es un pez sin importancia; si pagas puedes matar. Eso les importa la pesca, al igual que en la película los terroristas que quisieron destrozar el río y a sus habitantes. Lo mejor es que no lo consiguieron porque como dice el refrán el río tiene memoria y sus habitantes valor. Un valor que tendríamos que tener el millón de pescadores que somos en España para sentar ante un tribunal a todos los que hicieron las salvajadas que sufrieron nuestros ríos, con repoblaciones con especies foráneas, desecación de cauces, pantanos sin vida, escolleras, canalizaciones y trasvases en ríos de montaña a su antojo como si fueran dioses. Y lo peor es que ahora quieren culpar a unos señores que pescan cinco truchas al año de haber acabado con los ríos.
Hemos pedido reuniones con los dirigentes y se nos ha ignorado, hemos suplicado que se nos escuchara y han pasado de nosotros. Pues, señores, nosotros sí fijamos población, sí traemos turismo, sí pagamos los impuestos abusivos que cada año nos imponen; sí nos importan los ríos y sus habitantes. ¿Qué quieren de nosotros? ¿Qué nos levantemos y luchemos contra su corrupción? Pues si así lo quieren, así lo haremos, pero aténganse a las consecuencias.
Este año han caído más de 100.000 cotos de pesca y como sigan así caerán todos. He pedido ayuda a un político pensando que le importábamos pero a él sólo le importa cobrar a fin de mes y pasar la mano por la espalda al que le lame el culo.
Me he explicado, ¿señor consejero? Pues ese es el pensar de todos los pescadores y si siguen con sus cacicadas tendrán respuestas. Ya ve, soy un contribuyente que tiene mucho que perder. Eso sí, jamás perderé lo que ustedes han perdido: la dignidad , el respeto y la credibilidad.
Mientras, los cormoranes destrozan los ríos sin que les importe o esas truchas que comen los pájaros no son preferentes. Pero no pasará nada porque ya buscarán otro culpable que viene a nuestra Comunidad a dejarse el dinero, prohibiendo el arte de pesca con el que en otros sitios puede pescar.
No sé como no se les cae la cara de vergüenza con lo que están haciendo, si hay justicia algún día se sentarán en un banquillo para explicar que es lo que han hecho con los ríos que les dejamos vivos.