EL GALLO
Éxito ‘doble’ en el puente Martín Granizo
El puente Martín Granizo que comunica el barrio de Pinilla con el de Eras de Renueva es transitado a diario por muchas personas a pie. Y para estos peatones era un auténtico suplicio la llegada de la lluvia. Durante casi dos décadas desde que fue inaugurado este puente existía un problema estructural grave con los grandes charcos que se formaban en ambos sentidos y que llevaban a que el paso de vehículos provocase unas generosas duchas a los caminantes.
Hace unos días desde el Ayuntamiento se puso en marcha una idea novedosa que ha dado resultado por partida doble. Se abrieron unas rozas de apenas tres centímetros para favorecer el desagüe. Y la solución ha sido doble. El problema de las balsas ha desaparecido, tanto porque ahora la calzada evacúa mejor el agua como porque después de varias semanas de intensas precipitaciones por fin la lluvia ha dado una tregua.
En el Ayuntamiento se planteó la posibilidad de hacer unos agujeros en el puente en las zonas donde se acumulan los charcos para favorecer la caída directa del agua pero esta opción técnica fue finalmente descartada porque se podían generar unos daños en la infraestructura que no eran aconsejables.