EDITORIAL
Una obra musical que engrandece la Catedral
La construcción de las catedrales fue un fenómeno de primera magnitud en la Edad Media en las principales ciudades europeas, en las que la sociedad se volcó para impulsar un proyecto ilusionador. Y el estreno de La Catedral de Cristal, que tendrá lugar esta tarde en el Auditorio, recupera de algún modo ese viejo espíritu para unir esfuerzos y crear una obra musical que sin duda quedará para el futuro.
En torno al libreto de Pedro G. Trapiello y la música de Igor Escudero se han reunido varios de los personajes más interesantes del mundo musical leonés y hoy pondrán en escena un oratorio profano que se centra de principio a fin en la Catedral, en sus cuatro «tiempos»: los del barro, la piedra, el oro y el plomo.
La ausencia de ayudas no ha impedido que este singular y atractivo proyecto se haya concretado para que hoy con las voces de Ignacio Encinas, Marta Arce, Alfonso Baruque y Conchi Moyano, acompañados por el coro Ángel Barja y la orquesta sinfónica Ciudad de León Odón Alonso, llegue el estreno absoluto de una obra que de algún modo sigue los planos de la propia Catedral.
«Tres siglos, tres obras, tres culturas cambiantes y un fragor de artes y osadías están detrás de la Catedral». Así definen los autores este proyecto que va aunando la herencia musical de las etapas románica, gótica, renacentista o incluso del blues y el jazz para sintetizar con la máxima coherencia esa trayectoria de un templo que también tiene mucho de música.