AL TRASLUZ
Quita y pon
De nuevo, otro carnaval. De nuevo, hay algo en mi naturaleza que se resiste al disfraz, como el menisco se me resiste a los triples mortales o las entendederas al chino culto de la dinastía Ming. Parafraseando a Unamuno: que se disfracen ellos, a quienes se lo pida el cuerpo. A mí no me lo reclama ni siquiera en susurros. Pero nada que objetar a que Jennifer López se disfrace de Eva y Paquirrín de hombre invisible; lamentaría, eso sí, que fuese al revés. No obstante, como con esto de la crisis no le puedes decir un no rotundo a nada, si no hubiese más remedio lo haría de Superman. Como periodista se escaquea cada vez que hay una noticia, pero como superhéroe siempre está cuando se le necesita. Lo suyo es periodismo de ficción, pero realmente sólo engaña a la máquina de fichar (entra y sale por la ventana). ¿Y de Thor? También, siempre que no me identifique mi señora, bastante tengo con su guasa mientras hago mi tabla de gimnasia.
En la antigüedad no había más remedio que disfrazarse. En el Reino de León, donde todos iban disfrazados de personajes de La venganza de don Mendo , lo hubiese pasado muy mal, sin atreverme a salir no ya de mis aposentos reales sino del castillo. Lo mismo me habría ocurrido en el Valdelugueros de hace 7.000 años, semana arriba o abajo, vestido siempre de Picapiedra. Como casa en ninguna parte, en pijama y zapatillas. ¿Y monóculo? Eso ya sólo se lo pueden permitir quienes viven en un ático.
Entendámonos, a mí lo que me molesta no es disfrazarme de algo o de alguien, sino la posibilidad de quedarme así ya para siempre. Nunca me he fiado del quita y pon. Me horrorizaría ser un hombre a un disfraz pegado, aunque sea el de Superman. ¿Y si después no hay forma de quitarse los leotardos azules y la capa roja? Al menos, si me quedo de rey Ordoño pueden contratarme para promocionar León cuna del parlamentarismo , pero ¿y si, por aquello de epatar, me hubiese ocurrido disfrazarme de alcalde de Valladolid? Vivo a dos tiros de piedra de la UPL. Y los hay con muy buena puntería. Pero disfruto con que los demás se vistan de esto o de lo otro. ¿Cómo ponerle reparos a que Jennifer López se disfrace de Eva en un carnaval en el que los vientos soplan a nuestro favor?