Es necesario estimular a los jóvenes ante la crisis
La tasa de ninis , jóvenes de entre 15 y 24 años que no están trabajando ni reciben educación o formación, creció tres puntos en Castilla y León en cuatro años de crisis. Alcanza ya al 15,6% de ellos, que en número superan los 35.000. Son datos del Observatorio Regional de Empleo, que al tiempo advierte de que la crisis incide «de forma decisiva» entre el colectivo de jóvenes, «sobre el que reside el futuro de Europa».
Más desoladora resulta la previsión de que la provincia, la comunidad autónoma y el país sufrirán una importante pérdida de población joven en los próximos años. Las proyecciones del INE señalan que los españoles de entre 16 y 29 años pasarán de los 382.000 que había en 2012 a 312.000 en 2021, es decir, 70.000 menos, con una caída de más del 18%.
Estamos en crisis, es cierto, pero en vez de verla como una oportunidad para reordenar nuestro modelo político y social y para buscar otras salidas, creamos un clima desilusionante que lleva a la mayoría de la sociedad a hundirse todavía más por el desempleo, la corrupción, la caída de la inversión y los recortes. Es inevitable la preocupación por tantos jóvenes con talento y formación que se van porque aquí no tienen trabajo. Tenemos la obligación de darles oportunidades aquí pero debemos estimular la necesidad de generar ideas, modelar proyectos y adquirir un compromiso real. Pero es necesario romper ese entorno desmotivador y ser capaces de transmitir el mensaje de que sí se puede salir de la crisis.