CUERPO A TIERRA
El método Poe y el trasgu del periódico
Notición en una esquina del periódico: «Roedores, cucarachas y chinches, en aumento». Lo dice la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas, toma asociación. Poco habrán controlado entonces esas empresas el asunto en los últimos cinco años, me parece a mí. Pero la noticia es que una noticia así se haya colado aunque sea en un breve, porque es de manual que lo noticiable es que un hombre muerda a un perro y no que un perro muerda a un hombre. Y a ver que otra cosa en la vida tienen que hacer esos animales de Dios que cohabitar y crecer. O que, al menos, de dejarla entrar, se le hubiera buscado un titular en positivo. Algo en esta línea: «Crecimiento de la población castellano y leonesa de ratones, cuquis y chupópteros. Otro éxito demográfico de la administración autonómica. Avanza la repoblación del Duero». Claro que entonces el titular habría sido más largo y enjundioso que el propio breve, es decir, completamente político, como remitido por un gabinete de prensa. O como las presuntas informaciones que aparecen cada día en algún medio digital leonés, no ya sin editar o corroborar, sino hasta firmadas dentro por el propio interesado.
Tengo para mí que quien ha colocado esa noticia en un rincón como al descuido tiene que ser un espíritu burlón, una especie de trasgu irreverente con mucha retranca. Porque a ver quién, leyéndola, no ha pensado al punto en determinados miembros de la clase política, negociadores del terror, corruptos vividores. En clases dirigentes en general, aplicando un criterio amplio y hedonista que permite incluir aquí al propio jefe o al presidente del patio de vecindad.
Pero es que además ese duende de la prensa ha demostrado una viveza sorprendente para que esa mortecina noticia de agencia, destinada a material de relleno, no pasase desapercibida. Arrumbándola en el rincón más oscuro, ahogándola entre las siempre variadas pero plúmbeas crónicas de sociedad —porque ciertamente esos animalicos viven en sociedad y con nosotros—, la ha iluminado con la potente luz de un faro. Ha utilizado lo que yo llamaría una variación del método Poe, quien en uno de sus relatos sostiene que el mejor sitio para esconder una carta es precisamente entre otras cartas. Los que cada día esperamos encontrar en el menú del periódico, entre el amplio surtido de desgracias, una razón para la sonrisa, agradecemos al trasgo su buen humor y sus conocimientos literarios.