Servicio deficiente en el transporte a la demanda
El modelo de transporte a la demanda que tenía como objetivo racionalizar el uso y controlar el gasto del servicio público no es la solución que se había anunciado a bombo y platillo desde la Junta. O al menos no es una buena solución en casos concretos. En la Montaña de Riaño, donde se suprimieron las dos líneas regulares que diariamente comunicaban la cabecera de comarca con ese vértice del norte de la provincia, se airean ahora en voz alta las críticas y las denuncias que venían escuchándose en tono menor. Y no parece que les falte razón a quienes sólo disponen del transporte a la demanda tres días a la semana —lunes, miércoles y viernes— o dependen de la casualidad y la voluntad de algún vecino con coche disponible para, por ejemplo, hacer algo tan normal y necesario como bajar el jueves al mercado semanal de Cistierna.
No parece muy lógico que en una situación como la vivida esta semana no haya transporte público posible para los vecinos de esa comarca desde el miércoles pasado hasta el lunes próximo por ser festivo hoy. Es dicriminatorio para ellos y disuasorio para quienes, venidos de fuera precisamente estos días, quieran disfrutar de los atractivos turísticos que tanta inversión han requerido en su promoción. Mientras Asturias mantiene los fines de semana un doble servicio desde Cangas de Onís a Caín, León cierra esa puerta de acceso a Picos cuando, paradójicamente, se hacen grandes esfuerzo para abrir los dos centros de visitantes.