EDITORIAL
Solución «inminente» para los despedidos
El Ayuntamiento de León arrastra un grave problema derivado del ERE que en su momento utilizó para aprobar un importante recorte en su plantilla. Desde el verano pasado las sentencias, incluso ya en primera instancia, quitaron la razón a los responsables municipales y obligaban al Ayuntamiento a readmitirlos. Pero se optó por el camino equivocado y con el argumento de que muchos de ellos tenían su puesto de trabajo en servicios que ya ni existían —como en el caso del albergue— se les dejó en casa sin buscarles una solución.
Ahora el equipo de gobierno municipal asegura que habrá una solución y que ésta es «inminente». Una decisión que pondrá fin a esa situación ilógica que estaba generando una acumulación de gasto al que deberá hacerse frente al tener que cumplir las sentencias sin que se esté aprovechando la oportunidad de que esos trabajadores realicen sus funciones en favor de todos los ciudadanos.
El problema de los recortes aplicados en materia laboral en las administraciones o los organismos dependientes de éstas ha desembocado en un conflicto a nivel judicial. Las sentencias contrarias a eres se acumulan y también las quejas de la instituciones porque se les limita el margen de maniobra para poder hacer frente a los graves problemas de deuda que sufren. Pero el conflicto no tiene fácil solución. Los derechos de los trabajadores deben respetarse rigurosamente aunque también es cierto que es necesario rebajar los gastos en las administraciones.