Ponferrada: una falta de respeto a los ciudadanos
Poco más de un año después de la convulsa moción de censura que llevó al poder a los ex socialistas de Samuel Folgueral, Ponferrada vuelve a vivir con asombro, resignación e incertidumbre otro penoso trance político tras la dimisión de un concejal del equipo de gobierno que deja al bipartito igualado a ediles con el PP al que arrebató la alcaldía.
Las dudas sobre quién —alguien de la lista del PSOE—, cuándo y en qué condiciones ocupará ese escaño están alentado el malestar en la ciudadanía, que asistió atónita a cómo el alcalde pretendió resolver la cuestión con un comunicado de cuatro líneas en el que se limitaba a dar las gracias al edil saliente, mientras la dirección socialista amenazaba con apartar del partido a quien tomase el acta y se alinease con el bipartito y el portavoz de la oposición se ponía al margen con un ocurrente «lo único que tengo que decir es que no tengo nada que decir».
Con sus silencios y sus juegos de estrategias políticas, socialistas, ex socialistas y el grupo municipal del PP generan confusión y desconfianza, y están faltando al respeto a los ciudadanos al anteponer sus intereses y los de partido a la defensa de aquellos a los que representan, si es que sigue siendo así, y a volver a proyectar al exterior una penosa imagen de la ciudad a unos meses del Mundial deCiclismo. Pero sobre todo es el PSOE, que da la impresión de no controlar a su gente, quien debe tomar la iniciativa y contarle a los ponferradinos cuál es su postura y cuáles sus planes. Y además hacerlo ya.