EDITORIAL: Imprudencia inaceptable en la carretera
La tragedia vivida en una carretera extremeña en la noche del jueves había sobrecogido a todos los españoles. Cualquier accidente de la gravedad del ocurrido en Badajoz ya resulta suficientemente impactante pero en este caso, por tratarse de adolescentes, la tragedia se hizo aún más dolorosa.
Pero ayer, a medida que se conocieron más datos sobre lo ocurrido, ese dolor se fue transformando en indignación porque el primer análisis toxicológico realizado al conductor de la excavadora implicada en el siniestro dio positivo en cocaína y cannabis. Ahora habrá que esperar los contraanálisis para que se compruebe si esa circunstancia era tal, porque convertiría ese accidente en un episodio para el que faltarían adjetivos a lo hora de calificarlo.
De momento el conductor de la máquina ha ingresado en prisión y podría enfrentarse a cinco delitos de homicidio, uno de lesiones graves y otro contra la seguridad vial. Y todo el peso de la ley tendría que caer sobre este hombre de 33 años porque es verdad que cometió un error muy grave, una imprudencia, pero las consecuencias son dramáticas para las familias de los cinco jóvenes fallecidos y para el resto de ocupantes del minibús.
En ocasiones se critican los controles policiales pero la verdad es que son necesarios y benefician al conjunto de la sociedad y especialmente a los conductores que sí cumplen las normas. Lo ocurrido en Extremadura es una invitación a la responsabilidad de todas las personas que se ponen el volante a diario y de manera más directa a los profesionales por ser quienes más horas pasan en las carreteras.
El problema de los accidentes de tráfico es un drama intolerable y todos estamos obligados a intentar evitarlos. La opción de alcohol cero, y más aún drogas cero, es el camino más seguro.