Conciertos sanitarios y listas de espera quirúrgica
Los ajustes en el gasto impuestos por la Consejería de Sanidad, extendidos a los conciertos con la privada, ha supuesto la pérdida en la provincia de unos cuatrocientos empleos, la mitad de ellos indirectos, y una caída de la facturación del 30%. Las seis clínicas privadas que mantienen sus puertas abiertas en la provincia han tenido que sumar a esos despidos un recorte salarial del 16% para el personal que sigue en nómina y asumir un cambio de estrategia en su actividad sanitaria.
Por dolorosos que parezcan, los ajustes se argumentan como imprescindibles para mantener la buena salud de la sanidad pública en un momento de extraordinarias dificultades económicas en todos los sentidos. Pero debe entenderse que una cosa es la muy necesaria racionalización del gasto y otra bien distinta que el excesivo celo en ese empeño acabe afectando a la salud de los pacientes o al tiempo de espera. A día de hoy hay 6.566 leoneses pendientes de pasar por el quirófano, 452 más que el mes pasado. Aplazar esa solución alargando los plazos y engordando las listas sólo agravará el problema.