EDITORIAL: ‘Catastrazo’ difícil de explicar e inoportuno
La iniciativa del Ayuntamiento de León para poner en marcha una revisión de los valores catastrales de los bienes inmuebles del municipio supone de hecho y para la mayoría de los vecinos un incremento notable en los recibos. Es verdad que casi han pasado 20 años desde la última actualización (1996) pero en el caso de este Ayuntamiento surgen dos razones para cuestionar la decisión.
En primer lugar no parece el momento más oportuno para castigar a los vecinos con un incremento que incluso puede alcanzar de media el 16% porque la ciudad, al igual que el resto de España, está sumida en una situación económica muy complicada, en la que las familias han sufrido un notable incremento en todo tipo de impuestos y precios mientras los sueldos se congelaban o incluso en demasiadas ocasiones eran recortados. La situación económica, con una tasa de paro sin precedentes, no aconseja plantear ahora otro incremento en los impuestos.
Y en el caso del Ayuntamiento de León también aparece otra razón que hace aún más difícil de explicar esta decisión. En los últimos años se ha vivido una singular polémica en torno a una subida decretada por el anterior equipo de gobierno y que fue finalmente anulada por los tribunales. El actual regidor tuvo que afrontar la devolución del dinero pagado de más y optó por ampliarlo a los vecinos que no habían recurrido. En todo este proceso se vio aquella subida como inoportuna y surge inmediatamente la pregunta sobre si ésta lo será también.