EDITORIAL
El último impulso al AVE se hace realidad en la provincia
Hace unos meses se anuncia un impulso definitivo a las obras del tren de alta velocidad para que su llegada a León pudiese hacerse realidad a corto plazo. Y ese empujón en forma de contrataciones millonarias ya empieza a dar frutos y se hace realidad con una vía que ya puede ver en la zona este de la provincia. En pocas semanas la instalación de la línea ha avanzado notablemente y ya alcanza la zona de Grajal de Campos por lo que si se mantienen las previsiones en el mes de noviembre podría completarse hasta la capital de la provincia.
De momento son 50 los kilómetros que han sido habilitados desde Palencia en un proyecto para el que ya está en marcha la contratación del resto de la obra —principalmente señalización y electrificación— y que podrá completarse ágilmente ya que la propia vía instalada es fundamental para que esas últimas fases avancen.
Un dato llama singularmente la atención y es que en estos momentos la obra se desarrolla por delante de los plazos previstos, una situación llamativa cuando se trata de una gran obra pública, en las que lamentablemente la tendencia habitual es la contraria. E incluso resulta hasta cierto punto curioso que se produzca esto en la llegada del AVE, una obra en la que todos los plazos que han facilitado los diferentes gobiernos desde hace mucho tiempo se han visto totalmente desbordados por la realidad. Pero una vez más parece que los tiempos electorales van a ser los buenos y que el próximo año —en el que toca doble cita local y autonómica en primavera y nacional en el otoño— será el definitivo para que el AVE pueda llegar hasta León para abrir una nueva era en las comunicaciones de la provincia. En el debe de todo esto quedan tanto las filtraciones de agua de Pajares, como el tramo León-La Robla que duerme el sueño de los justos.