FRANCAMENTE
Lo importante es que haya salud
Cuántas veces habremos escuchado eso de que el dinero no da la felicidad. Una sentencia que, a buen seguro, dictó en su día quien nunca echó de menos el vil metal, pues es sabido que ‘aquel que tiene miel, hasta a las berzas se la echa’.
Sin embargo, siempre hay una segunda cara en la moneda. Y en esa, desde hace ya demasiado tiempo, parece que está grabada a fuego esta comarca nuestra. Un territorio que, año tras año, aguarda la llegada de los meses de septiembre y octubre, cuando las grandes administraciones reparten sus fondos, como cuando de niños esperábamos la noche de Reyes. Y que, anualidad tras anualidad, se sume en la frustración al darse de bruces con la realidad, interrogándose qué habrá hecho de malo para recibir semejante penitencia.
Sólo queda consolarse con que el año que viene sólo pueden mejorar las cosas. O, también, echar mano del socorrido consuelo de los no agraciados por el sorteo de la lotería: lo importante es que haya salud.
Porque a expensas de que ésta no nos falle y de que revisemos el listado definitivo del sorteo por si resultamos agraciados con alguna pedrea, lo cierto es que las migajas con que nos han liquidado tanto la Junta como el Estado no anticipan un venturoso año 2015. Y es que si de las cuentas del Estado hablamos, por esta tierra no se entiende que una vía de comunicación como es la Autovía Ponferrada-Orense, —sobre la que todos coinciden que debe descansar uno de los pilares económicos de la comarca en el futuro— se libre en los presupuestos con la desgana de siempre, y, lo que es peor, con una partida que se sitúa a la par con lo que la señora Pastor destina a restaurar el cimborrio de la catedral de Compostela.
Y si mal nos dejaron estos números, los de Pucela agravan todavía más la situación del ‘paciente’. Sólo en Bembibre pueden estar de enhorabuena —si son capaces de aguardar pacientemente hasta la próxima década— al ver reflejando en las cuentas su anhelado centro de salud. Más allá de eso, y de la dotación para pagar obras en fase de ejecución o adjudicadas, la nada más absoluta. Mientras tanto, ayer la Junta firmaba una venta de una parcela en el Bayo por la que ingresará cerca de cuatro millones —poco menos de lo que destina al Bierzo en sus presupuestos para el próximo año—.