Diario de León
Publicado por
PEDRO TRAPIELLO
León

Creado:

Actualizado:

Tropecientos mil húngaros iban el martes en una manifestación en Budapest, ciudad muy conocida aquí entre los que turistean con ventajas de pensionista (y Praga, claro).

Era de noche y, cuando aquella riada humana cruzaba uno de los puentes que unen Buda y Pest, el gentío alzaba los móviles sobre sus cabezas... todo el mundo tiene ya un móvil y aquello era una espesa e imparable marabunta luminosa de luciérnagas invadiendo la ciudad, cruzando su Rubicón con el ¡Alea jacta est! que, traducido al lleounés, quiere decir ¡Hasta los cojones!

Antes, en esta misma ciudad o en cualquier otro rincón, se levantaban los puños en las manifestaciones de gente cabreada; ahora se levantan los móviles estirando el brazo... ojo, y tiembla el misterio... o se montan primaveras reventonas... o se convocan acampadas en el monte Tabor... o vuelve la política a ser un asunto de masas... y entonces alguien toma nota.

Ese teléfono es un arma mucho más eficaz que las hondas palestinas, los molotovs atenienses o los bates neonazis... ese aparatito ve, chiva, difunde al instante, graba lo que quiere... y todo eso puede admitirse como prueba ante un juez (o ser tenido en tu contra, cretino, te dirá el poli cuando vea que le has grabado zurrando badana).

Cuidado.

Maradona no lo tuvo y todo el mundo pudo ver cómo iba furioso en chanclas de marujón de sofá y algo pedo a quitarle el móvil a su pareja y arrearle un soplamocos, así que un vergonzante asunto que hubiera sido otro secreto más de aquellas paredes acaba viéndolo todo el planeta con división de opiniones: la mitad exige que le corten el rabo... y la otra mitad, la polla.

¡Ay, estos aparatos!...

Este es el gran drama: los móviles de hoy los fabrican con el ojo de un diablo, con el culo de un ángel y con el colorín de una feria.

Sócrates pidió el periódico con la foto que citábamos, ese puente de Budapest atestado de manifestantes... la miró detenidamente y sólo dijo: parecen los citoyen con antorchas en el París de la Revolución... y también una procesión con velas en Lourdes... da igual, en los dos casos se esperaban milagros.

tracking