EL GALLO
A vueltas con el puente Martín Granizo
En el mes de febrero, en plena racha invernal de lluvias, el Ayuntamiento de León intentó solventar el problema estructural del puente Martín Granizo. Tiene una grave deficiencia desde que fue inaugurado hace casi dos décadas y es que no evacúa bien el agua de la lluvia por lo que se generan unos charcos de grandes dimensiones en los carriles situados junto a las aceras. El caso no pasaría de ser una anécdota si no generase un problema evidente de seguridad para los vehículos que circulan por él y especialmente para los peatones que lo emplean, y que se ven literalmente duchados por el agua que desplazan los coches al cruzar dichos charcos.
Como la solución de febrero no consiguió todos los resultados deseados —aunque sí se generó una importante mejora en algunos tramos— ayer volvieron las operarios al puente y estuvieron ensanchando la roza de desagüe realizada a principios de año en el carril por el que se cruza desde Eras de Renueva hacia Pinilla. También aprovecharon para limpiar las arquetas.
De momento todos los intentos de solución sólo han conseguido resultados parciales. Pero parece que en el Ayuntamiento existe el empeño de seguir peleando.