CORNADA DE LOBO
Por el sabor
Tuvo que ingeniárselas el maragato cuando llegó el tren y mandó al cuerno su vida arriera de carreteros... ¿y de qué viviría?... tuvo que discurrir como lo hizo en su día para tostar cacao y ser chocolatero... y como conocía Madrid por abastecerle, se instaló allí de pescadero, oficio que conocía de largo; eso explica que en el siglo XX hubiera en Madrid más de dos mil pescaderías de gentes de Maragatería o sus descendientes... y de la misma forma que en su oficio arriero logró el crédito absoluto por su cumplimiento inquebrantable, sus establecimientos darían a la capital de España ese orgullo que aún hoy lucen de tener el pescado más fresco de la nación, más incluso que en los propios puertos y lonjas de origen.
Un siglo antes comenzó a ser muy popular entre madrileños una rara mantequilla que llegaba de León (la cita Larra)... era ¡manteca asada! hecha en Laciana, pues lo de asar la manteca no era aquí cosa de bobos, sino de gente discurrida (después de fundirla se volvía a solidificar y eso impedía que se arranciara, pudiendo así exportarla hasta los confines)... por no hablar de la mantequilla leonesa que sólo viajaba a la capital en el tren de la fama y del rechupete... ¿qué madrileño no compró alguna vez o de contínuo en las célebres Mantequerías Leonesas?...
Me dicen que ahora también el pan de León coge allí una fama veloz y voraz... no es extraño, el pan suyo es mentira, esponja fofa o sopa hueca. Es más antigua, sin embargo, la fama de los chorizos leoneses (mejorando lo presente que tengamos en la cárcel), así como de las cecinas y, últimamente, el botillo... por no hablar de la plaza en propiedad que ya tienen las mantecadas, los nicanores o los imperiales.
Pues con estos productos y los propios, acaba de sentar plaza en Madrid la firma bañezana Casado (tostadero de café, fábrica de encurtidos y frutos secos) bajo la marca de tiendas Crema y Sabor. Desde 1971 vienen creciendo sin gastarse en bombos; y como nació empresa familiar que trabaja ámbitos para la descendencia, tienen escrito ya el futuro. En estos tiempos que acobardan, no veo noticia más estimulante ni mejor ejemplo de valentía.