La opinión del lector
La Carrasca
sigue incompleta
H ace algo más de diez años el Ayuntamiento de Ponferrada trasladó el monumento a Gil y Carrasco desde el interior del parque del Plantío a la glorieta que une la calle General Vives con la calle Ancha. Fue una iniciativa interesante porque sirvió para dignificar algo tan fundamental como es el monumento de la ciudad al más importante escritor que han dado las letras de esta tierra en toda su historia.
Pero entonces se cometió un error terrible. Alguien ideó un traslado parcial. Parece increíble pero se hizo. Así, una obra ideada en 1926 y pagada por los bercianos residentes en Argentina se quebró en dos partes. El monumento realizado por el escultor coruñés José Juan González esta diseñado como homenaje a la obra del escritor con todo tipo de símbolos. Y entre ellos no podía faltar una Violeta , la que probablemente es su obra poética más relevante y famosa. El monumento incluía un estanque que tenía precisamente esa forma, de la una violeta. Pero al trasladarlo a su actual emplazamiento sólo se movió una parte de la Carrasca, algo para lo que no encuentro calificativos.
Entonces ya fuimos muchos ponferradinos los que nos quejamos. Curiosamente el entonces alcalde de la ciudad es hoy el dueño de un restaurante que lleva precisamente ese nombre, la Violeta, como recuerdo al escritor.
Y ahora, cuando se ha realizado una restauración del monumento a nadie se le ha ocurrido subsanar el error. Es admisible el despiste entre los cargos públicos que actualmente ocupan el Ayuntamiento porque probablemente desconocían este episodio. Pero la gran duda es a qué se dedican quienes les asesoran. En el Ayuntamiento de Ponferrada hay una concejalía de Cultura o de Patrimonio o cómo se llame que tiene que estar al tanto de cómo se encuentran sus monumentos y más si son de propiedad municipal. Parece que se ha desaprovechado una oportunidad para solventar algo que sigue siendo sorprendente. Un monumento ha sido sesgado y todo el mundo mira para otro lado. En cualquier ciudad se intentan mimar sus elementos más representantivos, algo que no puede negarse que se da en el caso de la popular Carrasco. Pero aquí siguen preocupándonos más otras cosas.
Esperemos que a la tercera vaya la vencida. Ojalá el próximo alcalde tenga más sensibilidad o al menos esté mejor asesorado.