TRIBUNA
Seriedad y un taller permanente, es lo que requiere la Catedral

E l principal problema para el mantenimiento de la catedral de León, es la discontinuidad en las intervenciones de restauración. La solución que se ha practicado desde el siglo XIII hasta 1900, ha sido la presencia de un taller permanente a pie de obra, que se ocupe de su restauración y vigilancia, aumentado en cada momento puntual con especialistas. Así lo expone el Plan Director de Mariano Sáenz de Miera y Cecilio Vallejo de los años noventa; así fue apoyado por UPL cuando el Ayuntamiento intervenía en estos asuntos. Posteriormente Junta, Ministerio y Cajas de Ahorros se hicieron cargo de convenios a largo plazo y pareció innecesario, hasta que se paró el carro conforme avanzaba la crisis.
Hemos dicho muchas veces en las Cortes, que un viejo caserón aguanta varios años sin retejar, pero con ello se corren riesgos graves. Así ocurre con el Patrimonio tras una década de abandono de la Junta: en esta crisis hemos perdido empleos, servicios públicos, y perderemos algunos monumentos.
La pregunta que nos hicimos votantes y candidatos, en 2011 y ahora repetiremos en 2015, es ¿qué puesto ocupa en nuestras reivindicaciones, el mantenimiento del Patrimonio Histórico, de nuestras Señas de Identidad, de la Cultura en general? Entonces el CIS no las encontró entre las 30 primeras reivindicaciones que los electores reclamaban a los partidos. UPL sí lo incluyó y lo hemos demostrado en las instituciones en las que participamos.
En nuestro discurso de estos cuatro años, UPL ha incluido la búsqueda de fondos específicos para el Patrimonio. Hemos pedido a la Junta que ocupe el espacio que dejaron las cajas en los gastos de Patrimonio, Cultura y Educación: al fin y al cabo, lo que hacían esas fundaciones públicas, era el trabajo de la Junta que de esta forma se ahorraba. Ahorraba hasta su contribución económica a la principal de ellas, la Fundación del Patrimonio a la que dejó de pagar como patrono en 2009. Ahora han desaparecido todas, y con ellas las ayudas que recibía la Catedral.
En diciembre UPL reclamó a la Consejera de Cultura, que se presentase a la convocatoria de subvenciones del 1,5 por ciento cultural del Gobierno central que está en plazo; hacía años que no se convocaba y al menos desde 2009 no financian nada en León (salvo el caso dudoso de Eslonza). Podía participar en la modalidad que obliga a Junta y propietario a pagar una parte (para la Catedral de León, San Isidoro y el palacio de Gaudí de Astorga, la Junta tiene aprobado algo en el Presupuesto de 2015), lo que supondría doblar la cantidad y adelantar inversiones previstas para varios años. O bien en la modalidad de monumentos que forman parte de «Planes Nacionales» que no requieren otro financiador; así ocurre en los casos de las Murallas (León, Astorga, Zamora) y la Catedral de León. Seguimos sin saber siquiera si hicieron algo.
En varias ocasiones nos hemos sumado a las peticiones de toda la oposición en las Cortes, para reclamar el uno por ciento cultural derivado de las obras de la Junta, que se viene ahorrando desde 2002 por la falta de un «reglamento».
En noviembre, Herrera presentó el Plan de Inversión del Patrimonio Histórico anunciando una inversión de 150 millones hasta 2020. Tanto UPL como el resto de la oposición exigimos saber en qué se iba a gastar sin conseguir ni un solo dato, aparte de la memoria técnica que la Junta colgó en la web. Además, en el debate presupuestario de diciembre, UPL recordó a la consejera que no constan partidas destinadas a este Plan. Vamos: que no hay un duro.
Al preparar las intervenciones parlamentarias, comprobamos que era el mismo texto que nos presentaron en febrero de 2013, al que ya UPL presentó alegaciones. En realidad, la Junta nos «vende» siempre el mismo Plan: el nuevo de Herrera es el mismo Plan Pahis del cuatrienio anterior para el que UPL ya pidió fondos en los debates de los Presupuestos pasados. Y ya antes lo publicitaron como Plan Regional de Catedrales que desde 1998 es la parte autonómica del Plan Nacional de Catedrales del Ministerio. En 2011 lo presentaron como convenio con los obispados de la Comunidad para cooperar en la restauración del Patrimonio, denominándolo Plan Sectorial de Patrimonio Arquitectónico; y así siempre.
Como muestra de cómo actúa el PP, el Plan de 2014 incluye la línea de actuación Monitorización de los bienes culturales; pero cuando UPL reclama en las Cortes, que la Junta inspeccione periódicamente de los BICs, el PP dice que ‘no’.
Está claro que el PP de la Junta nos engaña, a la Oposición y a los electores. Planes que ni tienen presupuesto ni se van a ejecutar por la Administración que tiene las competencias exclusivas de Patrimonio desde 1982.
Seriedad por parte de la Junta, y un taller permanente, podrían ser las fórmulas para atajar los problemas de la catedral de León. Y un cambio de gobierno, que tampoco nos iría mal.