EL GALLO
Prada, el espionaje y la lentitud judicial
El diputado popular leonés Alfredo Prada vuelve a estar estos días en los medios no por esa condición, ni siquiera por su responsabilidad como secretario del PP en el exterior, sino por la misma razón por la que saltó a las páginas de los periódicos tras su salida del equipo de Gobierno de Esperanza Aguirre : por el caso de espionaje político en la Comunidad de Madrid. El asunto, tras el que hay malversación de fondos públicos relacionada con los costes de los seguimientos y al parecer también un posible delito de soborno sobre un testigo clave, tiene en el punto de mira al ex consejero de Presidencia Francisco Granados
—atrapado también en la operación Púnica—, del que ahora se desmarca el presidente Ignacio González alegando que entonces la presidenta era Aguirre y el responsable de Interior el propio Granados. El caso es que los dos leoneses que fueron víctimas de los espionajes, el propio Prada y el que fue vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo , exigen una vez más que se actúe ante las nuevas evidencias. Pero lamenta Prada que la justicia sea lenta —han pasado seis años— y que no sea igual para todos. Y lo dice en su condición de presidente de la Comisión de Justicia del Congreso.