EDITORIAL: El caso de las apuestas debe ser esclarecido
El caso del presunto intento de amaño del partido La Virgen-Ávila de este pasado fin de semana ha generado una sorpresa inicial por tratarse de un encuentro de Tercera División. Parece que las irregularidades en el fútbol —que en estos momentos están en manos de la Justicia— están reservadas a categorías superiores. Pero lo cierto es que algo muy jugoso está en juego cuando se baraja un posible soborno de 10.000 euros para conseguir un resultado concreto en un partido de Tercera.
Las apuestas deportivas viven un etapa de auténtico auge y deben ser vigiladas por la administración para evitar cualquier tipo de fraude. Según lo que ha trascendido de las investigaciones este sábado se llegó a pagar 45 euros por euro apostado si se cumplían los resultados que habían sido propuestos en el posible intento de soborno (1-0 al descanso y 1-2 al final).
La Justicia debe actuar con contundencia si se comprueba que los datos denunciados por el club leonés son ciertos. El deporte no puede verse manchado por personas que buscan beneficios económicos ilícitos. En juego hay algo mucho más importante que esas apuestas, están esos colores que ilusionan a los aficionados que cada fin de semana acuden a los estadios.
Intentar tapar o restar importancia a lo ocurrido no es aceptable. La investigación debe llegar hasta el final para establecer las posibles responsabilidades. Lo más difícil, la denuncia, ya se ha producido. El club actuó como debía. Ahora le toca el turno a la Guardia Civil y a la Justicia.