LA TRÉBEDE
El Festival de Órgano
T antos años suspirando por cambiar el viejo órgano de la Catedral de León... Cuántos esfuerzos personales de los miembros de la Asociación de Amigos del Órgano de la Catedral... Aportaciones desinteresadas de instituciones, de empresas y de leoneses, euro a euro, hasta llegar a los 1,75 millones. Momentos de alegría y de desesperación vividos por su principal promotor, el organista de la Catedral y director del 31.º Festival de Órgano de la Catedral de León, Samuel Rubio, hasta escuchar el sonido del mejor instrumento de Europa.
Y ¿el 32.º Festival de Órgano? En el mes de marzo del año 2014, seis meses después de vivir la alegría de la inauguración y bendición del nuevo órgano, D. Samuel Rubio nos alertaba sobre la pérdida de patrocinios. Finalmente se celebró la edición 31.ª, pero fue un festival programado con retales. No estuvo exento de calidad, gracias a la aportación del Centro Nacional de Difusión Musical que programó dos ciclos: el de Músicas Históricas de León, que debería celebrarse en el Teatro Emperador, —otro despropósito cultural de la ciudad—, y el ciclo Bach en la Catedral, que en dos temporadas —2014/2015 y 2015/2016— presenta la integral de la obra para órgano de Johann Sebastian Bach y que garantiza conciertos a lo largo de los dos años, (el último se celebró el 16 de febrero, interpretado por el organista Bernard Foccroulle).
Pero esto no tiene nada que ver con la programación mimada que año tras año realizaba el equipo del Fiocle en la que se incluía, aparte de los eventos en la Catedral, conciertos en iglesias y monasterios de la capital y de la provincia, como los que tuvieron lugar en la Basílica de Nuestra Señora de la Encina en Ponferrada.
Ahora llega la primavera y las golondrinas vuelven a los aleros de los tejados recordándonos que la vida sigue y estamos a tiempo de evitar repetir los mismos errores. Hasta el momento nada he oído sobre la programación del 32.º Festival de Órgano ni sé si se celebrará. Quiero pensar que sí y que el órgano de la Catedral moverá suficientes conciencias como para que se haga realidad.
Tenemos que aceptar que por parte de las administraciones, que tanto hincharon el pecho el día de la inauguración del órgano, no habrá subvenciones. Mas, si sólo es financiero el problema, hay otras vías para conseguir ingresos para autofinanciarse, por ejemplo cobrando entrada. Ya se ha demostrado que los turistas pagan con gusto por el acceso a la Catedral y que aceptan que, como se hace en todo el mundo, la cultura tenga un precio.
León ha apostado por el turismo cultural. La Pulcra Leonina, apoyándose en los tesoros que guarda en su museo, junto con el nuevo órgano, puede ser el centro nacional para la investigación, estudio y difusión de la cultura musical de todas las épocas. No dejemos pasar esta oportunidad. El Festival debe continuar.