EL GALLO
Vuelta al camino sanitario nunca perdido
Los recortes han protagonizado la gran mayoría de las disputas políticas desde que se inició el camino de la austeridad allá por mayo de 2010. Desde entonces todas las instituciones se han visto obligada en mayor o menor medida a ponerse a revisar las cuentas porque el volumen de gasto era imposible de mantener. Muchas de las iniciativas surgieron desde el Gobierno central pero también las autonomías han tenido que aplicar las tijeras, incluso en materias en las que se aseguraba que existía una línea roja.
Ahora, por aquello de que se atisban vientos de mejoría o más concretamente porque el calendario electoral agota hojas en el almanaque, se están produciendo cambios en la política marcada por el Gobierno, especialmente en materia de salud. Y en el caso de Castilla y León esos giros desde el Ministerio de Sanidad están sirvieron a la Junta para ‘sacar pecho’. Primero fue con la renuncia al copago hospitalario, una media a la que directamente el Gobierno autonómico se negó. Y ahora llega con la atención sanitaria a los ‘sin papeles’. Castilla y León, como recordó ayer su consejero, ha mantenido la asistencia y sólo a los que sí disponían de recursos se les han remitido las facturas.