FUERADE JUEGO
17.17 horas
En un mundo tan proclive como el político a eso del ‘ya lo había dicho yo’, probablemente habrán sido bastantes los que lo han pensado o expresado al analizar lo ocurrido justo hoy hace un año en el Bernesga. Aunque la realidad quizás sea distinta y si tras escuchar a las 17.17 horas aquellos «como petardos» —según recuerdan los testigos— parecía que todo iba a cambiar, lo cierto es que el paso del tiempo se empeña en sembrar dudas.
A quien sí le cambió la vida fue al sucesor de Isabel Carrasco en la Diputación. De recibir instrucciones por teléfono pasó a darlas exhibiendo una bisoñez que probablemente sorprendía hasta a los agentes policiales que lo escuchaban todo con gran atención. Pero curiosamente tuvo que ser la Justicia quien le apartase, porque entre los más próximos colaboradores de la todopoderosa polipresidenta hubo quienes exhibieron una gran cintura a la hora de saltar a tiempo para dejarle viajar en solitario hacia el ostracismo.
Cuentan de uno de Boñar que al llegar a Busdongo en un viejo ferrocarril aprovechó para estirar las piernas por el andén. Y cuando la locomotora le arrojó por la espalda una fuerte descarga de vapor se volvió indignado gritando: «esos humos... al subir Pajares». Y quizás es lo que tiente responder al escuchar ahora a quienes lo tenían todo tan claro hasta que a las 17.17 horas descubrieron que el tren bueno estaba en otro andén.
Hace hoy un año tocaba convocatoria en las urnas, unas elecciones de esas a las que quien más y quien menos mira de perfil en los partidos políticos. Pero ahora está toda la carne en el asador y se acerca la reválida del día 24.
Hablar hoy de unidad suena a chufla porque en torno a las once de la noche de ese domingo empezarán a cuadrar los sudokus. Ese día, al recontar el voto de los leoneses, se hará el juicio final a Carrasco y quizás alguno la eche en falta para poder parapetarse.
La verdadera unidad de un partido se mide con los resultados electorales en la mano. Ese día en el que sin corbata, sin abrazos y sin red hay que ponerse ante los propios y explicarles que pese a todo lo ocurrido están elegidos ya en la cocina quiénes serán diputados provinciales. Pero esa será otra historia, cuando quizás León decida incluso si Herrera alcanza la ansiada mayoría absoluta. Entonces se desvelarán las cartas... y se ‘clarificará’ la unidad. Aunque sí ayuda que el rival aún no se ha levantado de la lona desde el ‘zapatazo’.