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Francisco J. López Rodríguez. profesor
León

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L a Corte de los Milagros forma parte de una trilogía que don Ramón María del Valle-Inclán escribió bajo el título de: El ruedo ibérico . Don Ramón nació en Galicia. Tras una estancia en México aparece en Madrid a finales del siglo XIX, donde su imaginación incontenible y su escritura modernista, lo convirtieron en personaje central de la vida cultural y literaria. Pero pronto adoptó una postura más exigente y critica. Esto le llevó en sus últimas obras a una escritura en la que deformó y caricaturizó de forma grotesca a los personajes y las situaciones.

Esto se reflejó también en su apariencia física y en su forma de ser: tenía una imagen pintoresca y extravagante, con grandes barbas y vestido siempre oscuro. Tenía fama de persona irritable y desmesurada en sus actitudes. Llamaba la atención. Sus obras, en general son un reflejo de la sociedad. Por primera vez emplea la técnica del esperpento. Critica la situación social de la situación que se vivía en España. Lo que ocurría en la corte, en las clases altas y en las bajas. Gobernaba la reina Isabel II. Cada uno con sus preocupaciones, sus problemas y su manera de enfrentarse a la vida.

Seguro que estamos mezclando las obras del autor. Estamos desdibujando lo que una obra no representa y negando a otra lo que puede representar. Solo nos interesa resaltar: el personaje, la crítica social y el reflejo de una sociedad decadente. La realidad, los comentarios, las comparaciones, quedan a merced del lector. Aquí nada es verdad ni mentira, todo depende del cristal en el que se mira.

Pudiera ser el presente una crítica mordaz a la política que hay y a la que va llegar pero la realidad es la que es. La apariencia, la falsedad, la distorsión social, el engaño, la mentira; el mitin barriobajero, la palabra llena de ponzoña, será más creíble que la promesa de la verdad. Nace el esperpento, género literario en el que se distorsiona sistemáticamente la realidad de forma grotesca para hacerla más profunda y patente.

Y sobre esta base buscamos centrar el objeto y el sentido del presente escrito. Nos fijamos más en la obra La Corte de los Milagros porque éste es el punto de partida de nuestro comentario. Es, nuestro objeto. No cabe duda que para muchos, el milagro es una promesa y para otros, es sólo promesa sin milagro. Los católicos definen el hecho milagroso como aquel que, justamente, no tiene explicación científica. El ateísmo sostiene que la postulación de milagros está vinculada a la carencia de sentido común. No se trata, de acuerdo a esta postura, de una intervención sobrenatural, sino de eventos que escapan a la comprensión humana por falta de conocimientos e información.

Puede entenderse la promesa como un acuerdo entre dos partes a través del cual una de ellas se compromete a realizar algo ante el cumplimiento de una condición o el vencimiento de un plazo. «Te doy mi promesa: si consigo este empleo, el año que viene nos iremos de vacaciones al Caribe». El compromiso adquirido por quien promete es un compromiso de palabra.

El ministro alemán de Finanzas Wolfgang Schäuble , una vez finalizada su reunión con el primer ministro griego Alexis Tsipras, manifestó: «No se puede prometer lo que no se puede cumplir» y añade más »el pueblo griego se equivocó al elegir a sus representantes»

Ante la crisis, la corrupción, la decadencia, la pérdida de los valores humanos; ante la miseria, el desempleo, la desesperación de las familias, surge el oportunista y presentarse ante la masa como el salvapatrias. Ante este ocaso, surge el mercader que promete al pueblo lo que el pueblo quiere oír. Es un demagogo, oportunista, fulero, mentiroso, busca solucionar su vida ante la oportunidad y la desesperación de muchos. ¿Quién no acepta promesas que le van a beneficiar sin esfuerzo alguno? Vamos a establecer una ayuda social de 450 euros a todos aquellos que estén en situación de desempleo; Vamos a garantizar becas a todos los estudiantes. Vamos a subir los salarios. Vamos a establecer semana laboral de 35 horas, trabajaremos menos y ganaremos más. También vamos a dar una vivienda para todos. Los que tienen más de una se la vamos a gravar al máximo. Vamos freír a impuestos a los que producen y, a los que no producen, les vamos a dar todos los servicios sociales.

En síntesis, vamos a hacer un país de maravilla. En el que mejor se va a vivir del mundo porque los que no tienen van a tener todo sin trabajar, sin esfuerzo; los que no han dado un palo al agua van a ser los que vivirán bien. Y los que tienen empresas, van a ser los esclavos de la nueva casta. Ahora te llega la felicidad. Lo que nunca tuviste. tendrás y los que tuvieron y con su esfuerzo sacaron a un país hacia delante serán enviados al sacrificio.

Al pueblo se le promete todo esto y el pueblo se lo va a creer porque ya me encargaré de tener conmigo todos los medios de comunicación para informar al pueblo lo que el pueblo quiere oír. Para eso están las redes sociales. Y si no cumplo con mis promesas, ya buscaré al culpable. Será la troika, la UE. Que no me escucha. Que no acepta mis propuestos. Que no les pago la deuda y que prescindo de ellos. Ya buscaré un nuevo amigo que me de lo que quiero. En sus brazos me dejaré caer cual mujer amada. Pídeme un deseo y se cumplirá.

Preparémonos los españoles para estas promesas. Seguro que los nuevos mesías que llegan a la llamada España hayan optado por el ateísmo porque el ateísmo sostiene que la postulación de milagros está vinculada a la carencia de sentido común. No se trata, de acuerdo a esta postura, de una intervención sobrenatural.

Los nuevos mercaderes ya tienen preparadas sus armas. Son astutos, escurridizos como las anguilas, mansos como los corderos, pacíficos como la paloma. Nosotros, nosotros seremos los salvadores. No os faltará nada. Se acabaron los desahucios. Becas para todos, los que estudian, los que hacen que estudian y los que no quieren estudiar. Impuestos a los ricos. Más Seguridad Social a los empresarios. Más impuestos a los que producen. A este país no lo va a conocer ni la madre que lo parió.

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Hay más de cuatro millones de desempleados y la desesperación es la mayor enemiga del ser humano. Pero lo dijo el ministro alemán de Finanzas: «No se puede prometer lo que no se puede cumplir». Alerta para navegantes. Y una vez que pase el vendaval ¿Quién recompone el solar? Porque estas promesas no tienen sentido común y este tipo de milagros no son de los creyentes sino de los ateos. No dejan de ser estas promesas el mayor de los esperpentos. Los Reyes magos y los milagros llegan en mayo.