EDITORIAL: Cuenta atrás definitiva para la llegada de la alta velocidad
La ministra de Fomento anunció ayer sus planes para la llegada del AVE a León. Ana Pastor no quiso confirmar el día pero estableció para la primera semana del mes de septiembre la puesta en marcha definitiva de la ansiada variante ferroviaria entre Valladolid y León. Un proyecto de una importancia fundamental en el que serán lógicas todas las críticas posibles por la acumulación de retrasos de los que tampoco sería justo acusar únicamente a uno de los ejecutivos que se han sucedido en Madrid durante tanto tiempo.
Es verdad que la ministra ya había aventurado con anterioridad otras fechas para el inicio del uso comercial de la línea de alta velocidad. Y quizás porque no se llegaron a cumplir es por lo que en las últimas semanas había optado por la cautela hasta que se aclararon todos los trámites y procedimientos necesarios para la activación del AVE. Después de tanto tiempo, y aunque es verdad que se perderá todo un verano, lo importante es que el compromiso realizado ayer se haga realidad en ese mes de septiembre que arranca en la jornada del martes día 1.
Es sin duda la gran apuesta para el futuro de León y que debe relacionarse directamente con ese Palacio de Congresos que está actualmente en obras y que precisará de un serio impulso para que se convierta en un motor importante para la ciudad. El proyecto ya no tiene vuelta atrás y para León se convierte en un reto porque una infraestructura de ese calibre debe aprovecharse con el apoyo de todo tipo de instituciones y entidades.
El León Oeste dispondrá de un motor para una renovación en la que también será importante el ARU, que permitirá la llegada de seis millones de euros para la puesta al día de edificios en toda esta zona de la ciudad que siempre ha supuesto un reto pendiente al que no se ha dado una respuesta adecuada.