EDITORIAL
El deporte base debe ser prioritario
La apuesta en firme por el deporte base tiene dos beneficios automáticos. Se convierte en la mejor inversión para conseguir que los equipos sénior puedan ser competitivos sin cometer excesos en el gasto que hoy son impensables. Y es la mejor formular para combatir la vida sedentaria que en demasiadas ocasiones se convierte en la pauta habitual de comportamiento de los niños que habitan en las ciudades.
León ha sido durante mucho tiempo un modelo que se imitaba por su cuidado hacia el deporte. En sus escuelas deportivas hay una experiencia dilatada que ha servido de ejemplo para otras ciudades. Potenciar la actividad física de los niños debe ser hoy una prioridad.