AL TRASLUZ
¡Casi ná!
S alvo error, sólo conozco a un oriundo de Villaverde de la Chiquita, la única localidad leonesa que aparece en el ranking del portal Atrápalo, sobre lugares de la Tierra que recomendarías visitar a un extraterrestre. Pese a sus apenas veinte vecinos, figura tras Ibiza. Ya sólo por tener un nombre tan bonito queda justificada una visita, incluso para quienes hayan de trasladarse desde una galaxia muy, muy lejana.
El prestigioso orador motivacional Germán González es de allí. El mismo se encargó de recordármelo el otro día, con su buen humor y farde flemático. Según esa lista —votada por periodistas especializados y blogeros—, un alienígena no puede regresar a su planeta sin haber visitado Villaverde de la Chiquita y conocer la laguna, la pista de frontón y su era.
Me parece muy bien. De ciudades como Las Vegas está lleno el cosmos; además, si es por ver lucecitas que enciendan el GPS del ovni. Sí, mucho mejor conocer un pueblín leonés, donde la sabiduría popular es una enciclopedia humana, expresada en un refrán o en una mirada. ¡Casi ná!
Por cierto, González impartirá este viernes una conferencia en Lois, dentro de su Semana Cultural. En la llamada Catedral de la Montaña, hablará sobre lo que más sabe: motivación, liderazgo y búsqueda del sentido vital. He podido disfrutar en numerosas ocasiones de sus reflexiones. Analiza con gran rigor crítico, pero sin derrotismos facilones. La suya es vitalidad inteligente y responsable, forjada en el conocimiento de muchos casos reales de superación personal o empresarial. Comunica sin aburrir y de lo suyo sabe un montón; o sea, de pautas de pensamiento que te ayudan a optimizarte. Y sí, de Villaverde de la Chiquita.
También Lois es otro lugar que un alienígena haría bien en visitar, si quiere hacerse una idea de lo mejor de este planeta nuestro, aunque no aparezca en el ranking de Atrápalo; tampoco aparece Patatas Blas. Ah, leo en el programa de mano que al final de su intervención, organizada por la Cátedra de Lois junto con el Instituto Leonés de Cultural, los asistentes serán agasajados con «embutidos de la tierra y con una copa de vino». Dicho queda, por si los lectores y los señores extraterrestres se animan. En efecto, ¡casi ná!