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PEDRO TRAPIELLO
León

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Unas cuantas cosas harán pasar este tiempo a la Historia como una de las etapas más paradójicas, alocadas... e infelices. Las enunmerará el profesor del futuro en su aula.

Una: Habiendo más riqueza y dinero que nunca, hubo más pobres que jamás.

Dos: Teniendo más ciencia que nunca, el mundo perdía su conciencia.

Tres: Conociendo el origen de las cosas e imperando la Razón, medio mundo prefirió seguir creyendo en leyendas, mitos, dioses y naciones.

Cuatro: Aburriéndose el medio mundo que no creía, inventó religiones propias basadas en los deportes de masas, en los artistas y en las tendencias, siendo sus templos los estadios, las pantallas y los centros comerciales.

Cinco: Teniendo ya el fútbol como religión, le sumaron el culto a la nación.

Seis: Dando culto a la nación, cada cual quiso tener la suya (y su selección).

Siete: Por tener cada uno su nación, Caín fue rehabilitado y se le respetaba.

Ocho: Venerando a Caín, se reinventó la alambrada en las fronteras.

Nueve: Poniendo alambrada en las fronteras (húngaras) o en el fútbol, Piqué y Ramos se enzarzaron reeditando la guerra cainita en España.

Diez: Reeditando el cainismo en España, la independencia catalana la ganó el Camp Nou... y gracias a un emigrante argentino que era el que más cobraba de todo el país.

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¿Cómo acabará esta clase el profesor del futuro?... quizá cuente que, tiempo después, la república de Cataluña hostigó a la población charnega en sus asentamientos, pretendiendo además anexionarse Valencia y medio Aragón hasta que, tras un partido de fútbol clasificatorio para el mundial entre las selecciones catalana y española (perdió España), el gobierno de Madrid declaró la guerra al de la Generalitat, guerra que duraría cuatro días como aquella otra que provocó un partido entre Honduras y Salvador el 14 de julio de 1969 y que el gran Kapuscinsky bautizó como «Guerra del Fútbol» (antes Honduras hostigó a miles de salvadoreños asentados en su país). La guerra hispano-catalana provocó la expulsión de los dos países del fútbol mundial y entonces tuvieron que unir de nuevo sus ligas para poder seguir perreando.