TRIBUNA

La verdadera historia del gallo de León y su cría

Publicado por
Tomas Gil Criador del gallo de León
León

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M ucho se especula y se ha especulado sobre la cría del gallo de León. Hay incluso gentes que se lo han llevado a lugares que ni os imagináis para intentar criarlo con las mismas características que se cría aquí. Lo que más gracia me hace es que esos se piensan que los de los pueblos de los alrededores del valle de la pluma son tontos. Y en realidad hay pueblos a un kilometro del valle de la pluma que ya no tienen gallos... Quizás lo que hay es mucho listo que intenta con sus cuatro gallos desprestigiar a una raza y a un pueblo.

Los mejores genetistas del mundo trataron de manipularlo a ver si conseguían lo que aquí se da por naturaleza y el tiempo repartió razones. He conocido explotaciones de gallos fuera de aquí y cuando le das la vuelta a un mazo te das cuenta que solo hay uno que nadie sabe por qué se cría en el valle de la pluma. Sus fibras, finura, poder de secado y brillo son insuperables. Por eso quiero contar cómo es el proceso de la cría y la selección del gallo de León.

En realidad es una raza en peligro de extinción. En todo el valle no quedan ni 200 parejas y en el caso de la raza del indio ni 30 parejas. No voy a entrar en el porqué está desapareciendo, porque de eso ya se encargará algún listo....

Un gallo es adulto a los seis meses de vida, pero no es hasta los cuatro años cuando sirve para padre. Y explico el por qué. Para ser padre tiene que ser uno de los mejores gallos del gallinero y durante esos años observamos si tiene nobleza (que no se tire y respete al dueño), gallardía (que se sienta rey pero que a la vez no sea muy peleón), y calidad (durante estos cuatro años sus pelas sean iguales, que ni cambien de color ni doblen sus fibras).

Pasados estos cuatro años, al gallo se le mete con siete gallinas de su variedad o pencas, para buscar otros colores, pero este ahora no es el caso. En 10 días empezamos a recoger huevos con un máximo de 12 días; y comenzamos a incubar, desinfecciones de incubadoras, huevos y ambiente donde manipularemos el futuro pollito. A los 21 días nacen los pollitos con un porcentaje de fallo de un 50%. Eso quiere decir que de una incubadora de 200 huevos sacamos 100 pollitos. Antes de salir de la incubadora el pollito recibe sus dos primeras vacunas una de 120 euros y otra de 90. Las vacunas vienen en viales de 1.000 mínimo, pero una vez que se pinchan hay que destruirlas.

En el día 23 los pollitos salen al cajón con calor, donde estarán al menos 20 días más a una temperatura regulada de 30 grados y recibiendo en esos días otras 3 vacunas que cuestan 70 euros. Al mes de vida, lo pollitos salen a los corralitos donde pasarán sus tres próximos meses de vida y donde recibirán otras 2 vacunas más, que cuestan unos 190 euros, y el recuerdo de las que les hemos puesto, o sea todo multiplicado por dos.

Al cuarto mes de vida pasa a los corrales de selección donde estarán otros dos meses más. En este proceso desde el nacimiento hasta los seis meses el pollo ha comido una media de 120 gramos de pienso cada día, y el precio de este pienso es de 0,59 euros el kilo.

Y llegó el gran día de los 100 pollitos que salieron de la incubadora. Hemos perdido por vacuna o por pelea un 20%, o sea nos quedan 80, de los que el 50% son hembras, por lo que al final nos quedan 40 machos y en un 70% de los casos no darán la calidad que el criador exige. Por tanto, de cada incubación de 200 huevos quedarán unos 15 gallos. Eso en un lugar único en el mundo... y ahora es cuando viene el chiste: un señor que tiene cinco gallos fuera del valle asegura que su pluma tiene mas calidad que aquí... ja, ja, ja, ja, ja, ja.

Esta es la vida del criador de gallos. Si se echan cuentas se verá que un gallo no generó ingresos hasta que llega a los dos años. Luego protestamos... decimos que la pluma es cara o echamos o intentamos echar por tierra a los criadores. Los piratas hacen el agosto con plumas que no son ni de aquí o con plumas que si son de aquí y no tienen calidad que se piden, porque un buen gallo también da pluma de tercera y cuando compramos por debajo de su precio será por algo, o al menos eso pienso yo.

Las administraciones, de vez en cuando, dejan alguna migaja. Los políticos, cuando hay elecciones, se acuerdan pero ya estamos un poco hartos, hartos de ver como cada día se ríen de nosotros, hartos de prohibiciones absurdas en artes de pesca.

En la ley de pesca está bien. Lo que no está bien es la normativa tan radical que nos ha metido vete a saber quién en una Comunidad que lo que le sobran son ríos. ¿Para qué tantas prohibiciones si es sin muerte?

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Ya han conseguido diezmar la población de gallos porque han echado del río a más de 100.000 pescadores en Castilla y León. Han subvencionado y subvencionan especies y cabañas que están a años luz del gallo de león, pero claro nosotros no producimos ni facturamos tres millones de euros. Pero sí tenemos un ave única y endémica en el mundo, pero eso quizá no lo estudiaron en sus carreras políticas y no saben que esto lleva a la ruina de una raza y de una historia. Cuando alguno lea esto le dará la risa porque apoltronado en su escaño cada mes cobrará igual. ¿Saben ustedes que un mazo de pluma cuesta más barato que hace 30 años? ¿Saben que el precio del grano ha subido más de un 2.000% en 30 años? Si lo que quieren es acabar con el gallo de León lo están haciendo bien. Ya sólo quedamos cuatro con una población de gallos de menos de 700 animales. Qué pena me dan los políticos de mi tierra. Están logrando que el gallo desaparezca de aquí y se críe en lugares donde nada tiene que ver con su majestuosidad. Ya han arruinado la economía de los montadores de moscas, las casas de turismo rural, restaurantes, tiendas... con una absurda ley que vuelvo a repetir es muy buena, pero sin radicalismos. No echen a la gente del río. Bajen cupos, suban medidas, dejen tramos en los ríos donde los pescadores puedan llevarse una trucha y así nuestra economía podría volver a resurgir. Sé que esto enfurecerá a los que quieren hacernos comulgar con ruedas de molino, pero ésta es la historia de un gallo endémico que lleva en su valle muchos siglos y nadie sabe el porqué cuando sale pierde su calidad para lo que está creado, para la pesca.