EL GALLO
Sin minas de interior en Inglaterra
El último turno de Kellingley Colliery salió con lágrimas en los ojos. Fue este fin de semana, en el norte de Inglaterra. Eran los últimos de la última. Ya no queda ninguna mina de carbón de interior en todo el país británico.
La compañía UK Coal pagará doce semanas de sueldo como indemnización por el despido a los 450 trabajadores que seguían en activo en esta explotación. Es el adiós definitivo a un sector minero que se convirtió en todo un símbolo de la resistencia obrera a las políticas puestas en marcha hace treinta años por la entonces premier británica Margaret Thatcher y aún se acordaron de ella al salir de la galería. «Hemos perdido toda una industria, un modo de vida. Nuestras comunidades han quedado devastadas en los últimos treinta años. Margaret Thatcher hizo un gran trabajo», aseguró aún con la cara ennegrecida Stephen Walker, minero de 50 años. Para Inglaterra la producción de carbón fue clave en su papel pionero dentro de la Revolución Industrial. A principios del siglo XX llegó a contar con cerca de mil explotaciones que daban empleo a 700.000 obreros. Desde la huelga de 1985 el sector fue decreciendo y en 2000 apenas había media docena de minas.