CORNADA DE LOBO
Año del pardal
D isputó el título a dos pajarones de respeto, el sisón y el alimoche, pero desde su vulgar y parda humildad, desde su menudencia, se ha alzado el gorrión con el título de «ave del año» para 2016. Ganó el pardal.
Honor a él... y ternura machadiana.
Cuando vi gorriones en Central Park me asombró que no tuvieran las particularidades que se le suponen en continente tan lejano y era como verlos en el molino de Carbajal o en la plaza del Grano, trinaban los mismos parlamentos chillones, que unas veces son de alborozo avisando de ¡hay manduca! y otras de riña coñona por un quítame allá esas migas.... como todo bicho gregario, cierta bronca va con él, pero al final su algarabía es de vida solidaria; tienen mucho que contarnos de cómo llevar la tribu, sobre todo en los inviernos tiesos y cazurros, cuando escasea su alimento y la helada les obliga a esporpollar la pluma, a hacerse pelota y a quedarse quietos a la pata coja en una rama o al abrigo de una cornisa pillando caloret con las pocas meaditas de sol que tolera la niebla pertinaz.
Asombra el gorrión (pardal en León y media España) por ser el pájaro más universal, siempre tan pegadito al hombre, tan de pueblo y tan urbano, tan de corral y de alero.
La asociación Birdlife decidió que 2016 sea el Año del Gorrión, pues empieza a ser vulnerable y hay lugares donde casi desaparece, cosa incomprensible porque pensamos que los pardales son inextinguibles y más tras prohibirse los pajaritos fritos, pero la vida del hombre al que se arrimó la especie cambió tanto, que les afecta. Los pueblos, su patria preferida, mueren, no se cultiva, no hay ganado ni corrales con gallinas a las que chulear el grano; y limpian tanto las ciudades, que no les dejan nada de picotear.
Tengo una docena de pardales amigos de mi balcón. Un zoquetillo de pan duro les hace triunfal la mañana picando piedra. No paran de hablar o asustarse, tienen repentes y se espantan por nada. Pero vuelven. Y si no hay, reclaman. Listos como el hambre. Pero aunque se lo des, ellos creen que te lo chulean, que eres un puto payo pardillo. Por eso sobrevivió la especie.... copiándonos: coge el dinero y corre.