Diario de León
Publicado por
PEDRO VICENTE
León

Creado:

Actualizado:

S olapada su tramitación parlamentaria bajo el guirigay electoral, el gobierno de Juan Vicente Herrera ha sacado adelante sin problema los Presupuestos de la Comunidad Autónoma para el próximo año, unas cuentas de ingresos y gastos cuadradas en 9.843 millones de euros. Aunque hayan tenido el lógico eco mediático, el puñado de enmiendas aceptadas por el PP a cambio de garantizarse la abstención de Ciudadanos y la UPL apenas han cambiado de destino 9 millones de euros, es decir, el uno por mil del gasto previsto en el proyecto remitido a las Cortes a mediados de octubre.

Secundando el mantra acuñado por el gobierno Rajoy sobre los Presupuestos Generales del Estado, las nuevas cuentas de la Junta se nos presentan como las de la consolidación de una recuperación económica iniciada a lo largo del año que dejamos atrás. Pero ni siquiera todos los datos macroeconómicos avalan esa pretendida recuperación. Castilla y León van a cerrar el ejercicio con un incremento del PIB próximo al tres por ciento, cifra que no ha tenido el esperado reflejo en términos de empleo. La EPA pone negro sobre blanco que la reducción del paro no obedece tanto a la creación de empleo como al descenso de la población activa originado por la incesante sangría demográfica.

Este endémico problema demográfico, unido al de los desequilibrios territoriales internos en renta y población, son problemas estructurales que no ataja ningún Presupuesto. Pero lo menos que se le puede pedir a uno que aspira a contribuir a la recuperación económica es que contenga dotaciones específicas para paliar sus gravísimos efectos. Y no es el caso de las cuentas de la Comunidad para el año 2016.

Alarmado por el desplome demográfico —en los últimos seis años Castilla y León ha perdido 91.469 habitantes—, lo más que ha hecho la Junta es tomar la palabra a Podemos y ofrecer un Pacto sobre la Población que vaya usted a saber cuándo y cómo se concretará. Entretanto, el nuevo Presupuesto ha vuelto a ignorar el Plan plurianual de Convergencia Interior, incumpliendo el compromiso de reponerlo tan pronto como el PIB creciera por encima del 2 por ciento (la previsión oficial es que en 2016 lo haga en un 2,7).

Si a ello se añade que Castilla y León va a cerrar 2015 con un déficit muy por encima del límite del 0,7 marcado por Montoro y que la deuda pública ya supera los 10.500 millones (en 2008 era de 2.608), el nuevo año no se presenta por aquí como para tirar muchos cohetes. Y menos mal que el gobierno Herrera ha terminado por rectificar el inmenso y oneroso error que supuso implantar el mal llamado céntimo sanitario…

tracking