RÍO ARRIBA
León, ciudad cultural
S i lo cuentas fuera no te creen, si dices que en esta ciudad de provincias hay una vida cultural intensísima, te sonríen y alzan las cejas con incredulidad. Pero incluso en un mes como el de enero te cuesta seleccionar acertadamente entre tanta oferta disponible: es casi un festín, una paleta de eventos que te podrían mantener felizmente ocupado de lunes a domingo.
El domingo, precisamente, salimos de ver la exposición de García-Alix en el Musac, esos retratos poderosos de gente fronteriza que, sin embargo, te observan desde su desolación digna con una extraña pureza infantil. Me acuerdo entonces de los adolescentes de la última novela de Alberto Rodríguez Torices, Sacrificio, a cuya presentación acudimos solo unos días antes. Torices no solo es uno de los mejores escritores leoneses que conozco, que no sería decir poco, sino simplemente de este país. Y ahí estamos, en el Gran Café, rodeados de gente que ama la buena literatura, seducidos, a partes iguales, por su prosa y su voz cautivadora.
El jueves me llama Pipo, que durante muchos años tocase con Caravana en las fiestas de León, y me dice que viene a tocar a la Universidad nada menos que Elliot Murphy, un rockero newyorquino que colaborase, entre otros, con Bruce Sprignsteen, Phill Collins o Patti Smitn, a quien dedicó Lady Stileto, una preciosa canción. Su música enardece a unas docenas de incondicionales, que escuchamos extasiados su memorable Elvis Presley’s birthday. Todo un lujo.
Como lujo es asistir un solo día después a la presentación del esperado poemario de Jorge Pascual, editado por Eolas bajo el título Caminan las nubes descalzas : Jorge, con su generosidad juguetona, nos regala un recital impagable, con sus versos deslumbrantes volando sobre nuestras cabezas como pájaros de luz. A su lado tenemos a Amancio González, que ha subrayado la belleza de sus poemas con ilustraciones de una caligrafía sucinta y esencial.
El sábado, para acabar la semana, el editor de Camparredonda , Gregorio Fernández Castañón, nos convoca para decidir quién se lleva en 2016 el premio de la Armonía de Las Letras, galardón que se entregó en otras ediciones a entidades como la Fundación Cerezales o el proyecto literario Contamos la Navidad. Este año recae en Román Álvarez, Pastor Mayor de Luna, que ha convertido una panadería familiar en Abelgas en una biblioteca abierta a cualquier lector de la comarca.
Quedan muchas cosas en el tintero, pero empieza uno a pensar que, siendo una tarea ardua, sería interesante contar con información actualizada de todas las actividades que se organizan casi a diario en León, y que bien se podría asumir desde la Concejalía de Cultura y la web municipal: lanzado queda el guante.