El lobo reabre los enfrentamientos
El anuncio de la Junta de matar cuatro lobos al sur del río Duero, donde la especie está estrictamente protegida, está desatando una campaña en contra y una recogida de firmas online para poner fin a su persecución, exigiendo a la ministra de Medio Ambiente que garantice el cumplimiento de la directiva hábitats y de la propia legislación española e impida la muerte de estos lobos. De lo contrario, la organización acudirá a las autoridades europeas para denunciar estos hechos. Los ecologistas consideran muy grave que sea la propia administración la que fomente la muerte de varios ejemplares en una zona en la que la especie se encuentra legalmente protegida, incumpliendo además la normativa europea. La caza furtiva y la respuesta a la presión de los ganaderos amenazan la supervivencia de los pocos lobos que quedan en Castilla y León. Matar lobos, defienden los conservacionistas, no es la solución para los problemas que tiene la ganadería extensiva, sino el abandono y la falta de apoyo por parte de las administraciones.