TRIBUNA
Estar sin ser

L os hispanoparlantes distinguimos bien las diferencias entre los verbos auxiliares estar y ser. Los extranjeros que no dominan bien la lengua española tienen serias dificultades para utilizar uno u otro verbo. En el transcurso de la historia encontramos con frecuencia personas o entidades que están, pero no son, es decir, están en un cargo, en un sitio sin ser de ese sitio. Tenemos un ejemplo muy conocido en la Historia Medieval de España: Castilla estuvo siglos dentro del territorio del reino de Oviedo y, a partir del año 910, dentro del Reino de León. Los Reyes de Oviedo Alfonso II y Alfonso III tuvieron siempre problemas para controlar a los castellanos del norte, es decir a los vascos. Sin embargo, los mayores problemas con Castilla los tuvieron los reyes de León especialmente Ordoño II, Ramiro II y Alfonso V. Castilla estaba dentro del Reino de León, pero no era parte del Reino de León. Ningún rey de León fue capaz de obligar a cumplir las leyes leonesas del Fuero Juzgo a Castilla.
Actualmente la persona que está presidiendo el Gobierno de España, se llama Mariano Rajoy, pero el verdadero presidente es el matrimonio comunista de Pedro Arriola y Celia Villalobos, quienes están dirigiendo la tercera legislatura de Zapatero. La prueba de que ese matrimonio dirige los destinos de España y no Rajoy son unas palabras de Villalobos: «quien no esté de acuerdo con la ley del aborto de Zapatero, no puede ser miembro del Partido Popular».
Rajoy ha arruinado a la clase media y empobrecido a los jubilados, aprobando la mayor subida de impuestos en la reciente Historia de España. Conozco un buen amigo jubilado que me ha demostrado con papeles lo siguiente: en mi declaración de la renta en el último año de Gobierno de Aznar, me devolvieron 650 euros. En mi declaración de la renta con el último Gobierno de Zapatero, me devolvieron 250 euros. En la última declaración de la renta con el Gobierno de Rajoy, he tenido que pagar 250 euros.
La diferencia entre las declaraciones de la renta es de 900 euros que me han robado. Rajoy ha continuado gobernando con las normas y leyes que instaló Zapatero a pesar de que llevaba en su programa muchos cambios. El desastre en las últimas elecciones generales fue el castigo que sufrió el Partido Popular por aplicar las normas de Arriola y Villalobos.
En estos momentos Cataluña está oficialmente en España, pero la realidad es que ya no es España. En Cataluña no rigen las leyes de la Constitución, ni se cumplen las sentencias de los más altos tribunales de Justicia.
Los políticos dicen con frecuencia la siguiente frase: «desde que se instaló en España la democracia». ¿De qué democracia hablan? Lo que se instaló en España en 1977 no fue la democracia, sino la partitocracia, la dictadura de los partidos políticos. Lo primero que hicieron los partidos políticos fue instalar la cleptocracia, es decir, robaron la democracia al pueblo. La prueba de ello ha sido la creación de las autonomías, que no han sido otra cosa más que la creación de fuentes de amiguismo como lo demuestra que hayan multiplicado por cuatro el número de asesores políticos. Las autonomías han generado una vergonzosa corrupción a lo largo y ancho de toda la geografía española, provocando la indignación general. Las autonomías han traído además graves diferencias entre las diversas regiones de España y el separatismo en algunas de ellas como en Cataluña y en el País Vasco.
Una prueba más de que en España no se instaló la democracia sino la partitocracia lo demuestra la creación de la Autonomía de Castilla y León. Esta autonomía es contraria a la Constitución que en su artículo 2 dice que «reconoce y garantiza el derecho a la autonomía a las regiones de la Nación Española» Decir que León y Castilla es una región es una aberración histórica infame. ¿Alguien preguntó a leoneses y castellanos si querían formar juntos una autonomía? Evidentemente no, al contrario, ha sido una acto antidemocrático en contra de los deseos de los leoneses y de los castellanos que no querían esta Autonomía,
Las consecuencias de esta situación están siendo trágicas para la región leonesa. Después de más de mil años de continua progresión, gran parte de la región leonesa está siendo convertida en un desierto poblacional.
Otro de los problemas que atenazan a la región es la actuación de los políticos leoneses. Ante el abuso de poder de la Junta de hacer desaparecer la Historia de León, no han sido capaces de defender la gloriosa Historia de León. Van por la vida de pacíficos cuando la realidad son unos incapaces. Es evidente que León no volverá al camino del progreso mientras no tenga pleno control de poder de decisión propio, es decir, mientras no desaparezca de esta autonomía. Sin democracia, esto no lo arregla ni la Guardia Civil.