Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

In memoriam de

Enrique Alonso Pérez

E nrique, no me pude despedir de ti. Me fue imposible visitarte en los últimos momentos por estar hospitalizado. Cuántos recuerdos, cuántos hermanos y sin embargo tú y yo sólo de varones. Fuiste mi líder de pequeño, por haber 5 años de diferencia. Aprendí de ti todas las canciones de la OJE, de los cardigeros y las que trajiste en discos de pasta en una gramola que alguien te dejó Jinetes en el cielo, aquel vaquero vio, Cuando suena la marcha del desfile es que viene el batallón, Los muchachos de Castilla dejaron la meis dorada… . O canciones de baile de tu mocedad: El mar y el cielo se ven igual de azules.

Tu memoria era fabulosa. No necesitaba ir al cine cuando estaba convaleciente. Contabas las películas que parecía estar viendo a Fernán Gómez, Tony Leblanc o Cantinflas, que era tu ídolo.

Como no pude asistir a tus últimos momentos prefiero abordar los recuerdos alegres de nuestra juventud: La fiesta de Celadilla, las cacerías de insectos en la habitación de Ramona, los buenos ratos en el campamento de Boñar. Tú, de administrador, y yo, de intendente, algo comilón cuando podías requisar algún pincho. Nuestras bodas alegres, primero la tuya y siete años más tarde la mía. Como las de antes, hasta que la muerte nos separe. Tu te separaste de tu extraordinaria esposa cuando os quedaba poco para las bodas de oro. A nosotros nos quedan dos años pero seguimos luchando delicados de salud.

Recuerdo cuando volvía a la vida familiar tras dos años en el sanatorio Marítimo de Gijón, por mal de Pott. Entré con nueve años en casa medio acobardado, pues apenas había visto a mis hermanos durante esa época. Al entrar los encontré a todos sonrientes y cantarines, y tú me habías puesto cadenetas en todas las habitaciones. Luego me entregaste de regalo una máquina de juguete de Cinexin. La habías conseguido con una promoción de caramelos que sus envoltorios eran mapas de provincias españolas, y aunque nunca salía Álava la conseguiste para guardar el regalo con cariño.

Hubo muchos momentos comunes alegres, y otros tristes. Fuimos muchos años conocidos en el magisterio como la saga de los Alonso Pérez, pero la vida tiene maduración limitada y tenemos que aceptar la separacióin con entereza. Un día nos toca a unos y otro a los demás. Fuerza para Mª Esther, Enrique (Tite), Mako y Bruno.

Tiempo había para recordar sus etapas de vendedor de zapatos, estudiante de magisterio y amigo de don Tiberio, administrador de campamentos, maestro rural, director en Boñar y Navatejera, concejal, presidente del CIT de san Roque, y un montón de años como colaborador del Diario de León: León desde el recuerdo, etc. Adiós, siempre nos queda algo por hacer, a ti te quedó poco.

Manuel Alonso Pérez. león

Promonumenta

y el Ayuntamiento de Riello

Q uiero llamar su atención sobre el titular en portada del periódico del 28 de marzo acerca de una pretendida disputa sobre la biblioteca de Riello y enfrentamiento entre Promonumenta y el alcalde de ese municipio. Como relata con exactitud Emilio Gancedo en el artículo del mismo día, Promonumenta realizó una de sus clásicas hacenderas el 28/9/2013 en la casa solariega de los Flórez de Quiñones, ubicada en el municipio de Riello. Además de realizar una limpieza general en el edificio, colocamos en un par de estanterías parte de una biblioteca albergada en cajas de cartón, biblioteca que en su día fue comprada por el Ayuntamiento de Riello a la familia de los Flórez de Quiñones. Sospechando que los libros en esas condiciones y dado el tiempo transcurrido podían verse afectados por plagas destructivas, es cierto que Promonumenta aconsejó al alcalde la posibilidad de una mejor y provisional ubicación. A tal efecto, el presidente Marcelino Fernández Ibáñez y quien suscribe realizamos una visita a la casona en compañía del alcalde y de Alfredo Díez Escobar, director de la Biblioteca Pública de León, quien procedió a examinar los libros y documentos encerrados en las cajas, comprobando que ya había indicios evidentes de estar seriamente amenazados. La celulosa de papel, por ser residuo de la madera, es sabroso manjar para las termitas y también lugar propicio para más de 200 hongos que en forma de infestación atacan a archivos y bibliotecas. Por todo lo cual, fue el propio director de la Biblioteca de León quien ofreció la posibilidad de trasladar a León en calidad de depósito, con la firma de un documento acreditativo de la propiedad, hasta que el Ayuntamiento de Riello estuviera en condiciones de ubicar los libros en local adecuado y seguro. Hasta el momento ignoramos si esa institución ha tomado alguna resolución al respecto. Por lo tanto, queda suficientemente claro que no existe ninguna disputa ni enfrentamiento entre Promonumenta, el Ayuntamiento de Riello y su alcalde, más bien todo lo contrario, pues se trata de un ejemplo más del proceder de una asociación, como la nuestra, siempre dispuesta a velar y colaborar por el bien del patrimonio, sea monumental, artístico, documental, bibliográfico, etc., corresponda a instituciones, locales, provinciales, religiosas o de cualquier otra índole.

José Luis Gavilanes Laso. Vicepresidente de Promonumenta

tracking