OPINIÓN
EDITORIAL: Acuerdo laboral en Ceiss que merece una doble lectura
El acuerdo alcanzado sobre la reestructuración del banco Ceiss supone una buena noticia para sus trabajadores, porque clarifica su futuro y les otorga la posibilidad de acogerse a la vía de la prejubilación o hacer las maletas para continuar trabajando dentro del grupo Unicaja pero muy lejos de León. Es una buena noticia en lo laboral pero, no se puede ocultar que supone un nuevo varapalo para la provincia, dentro de esa debacle que sufre la entidad financiera desde hace demasiado tiempo y que la ha hecho pasar de ser el ansiado músculo financiero de León y la Comunidad, a convertirse en un banco guiado por criterios estrictamente mercantiles y además con sus órganos de gobierno a casi mil kilómetros de distancia.
El nuevo paso en el desmantelamiento de Ceiss en León supone un notable retroceso en la capacidad económica de la provincia. Se perderá población porque decenas de personas deberán irse en busca de sus nuevos empleos. Y se ampliarán las clases pasivas con nuevos prejubilados, lo que impulsará aún más ese desequilibrio que presentan los balances de una provincia con serios problemas de despoblación y envejecimiento.
Los errores cometidos en su día en la entidad financiera tienen efectos directos en la economía leonesa. Se ha perdido un motor que durante el último siglo había tenido una gran capacidad dinamizadora en todos los órdenes. De nuevo, como ya ha ocurrido en otros sectores, las prejubilaciones ofrecen vías de solución a problemas personales pero también un flaco favor para el futuro de la provincia.