Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Fracaso dúplex y paso atrás del señor Marqués

L os fracasos nunca vienen solos. Sorprende la pereza ramplona del marqués de fútbol o de nada. Se emocionó con el buen trabajo recibido en herencia y con los años en el sillón amigable, hace tiempo oxidado, y moroso en abandonar la poltrona. Temía perder quizá, además de la dieta, la extraordinaria de junio. La ambición de nuestros políticos en declive se le ha arrimado, junto con ansia pecuniaria. Hacer el ridículo dos veces seguidas, anula méritos propios y heredados. De Gea, Casillas el capitán de los penaltis y la fala briosa del argentino.

Sin defensas, todo quedó en manos del intelectual alcarreño, mayor de edad. Dos champions casi sucesivas tuvieron la culpa de sendos onces internacionales elegidos por mor del cansancio madrileño. Se acusó en ambos onces la ausencia capitalina con retranca incluida del viejo y cansado manager. Todo color blaugrana, con el cambio de la roja, privada del colorido de Manolo y bombo.

Primero heredó el míster un gran trabajo que le sirvió por sola carambola para disfrutar un éxito. Pero a medida que se distanciaba la labor del mentor, el técnico quedó maniatado en sus propias ideas; excursiones y exposiciones publicitarias interesadas, amiguetes y federativos, pero sin Pedro y el veterano portero que hubieran servido de alicientes importantes. Tenía razón el Presi madrileño, en el cese conocedor de la camarilla futbolera.

Son demasiados los excesos permitidos en el comportamiento de algunos subalternos, sin contención verbal, que sería lo justo en una profesión que exige grandes esfuerzos por la multiplicidad de partidos y por las infinitas presiones de público, mediática y directivos. Hace reír el marqués al afirmar que aparentemente mandan los jugadores pero al final se hace lo que él técnico ordena. Olvida adrede primas y sueldos monumentales recibidos en varias etapas al frente del once nacional, en torno al arte manirroto del fútbol.

Al deporte rey le ha acompañado siempre un cierto halo de verdad nada nítida por la cantidad de elementos que interfieren en la trama y puesta en práctica del mismo. Este fenómeno social, de alcance masivo en el gran público, es capaz de producir las más grandes alegrías, con penosas situaciones.

Los vaivenes surgidos en la preparación remota con la baja forma física y técnica de ciertos jugadores, más el sentir de otros desechados en la mente del seleccionador, permitían el adelanto de alguna suspicacia sobre el fallo visto luego. La culpa del tropiezo se debe siempre a los jugadores, bien porque se «arrepienten», tras la inanición ejecutada, que se adivinaba desde el ambiente vivido por varios en el último mes de liga, o más inmediatamente por la no ejecución de las quinielas de alineación que se filtraban acaso con engaño. El seleccionador y entrenador es la pieza clave. Lo hemos visto en muchos equipos de primera fila y en la selección misma. Pero esta vez, señor marqués de fútbol o de nada, merece doble reprensión ajustada y una reflexión mayor. Hay que remover la reserva, o al menos no engañar con tal desidia. o postureo errado. Malo sería, tener que dar la razón repetida a Mou.

Ángel Carvajal. león

tracking