Un buen momento y una oportunidad para la remolacha
La desaparición de las cuotas como oportunidad, la proximidad y eficiencia de la fábrica de La Bañeza como garantía y las nueve mil hectáreas como récord histórico alcanzado en su momento y como objetivo de recuperación de cultivo ofrecen unas posibilidades magníficas para el desarrollo del sector remolachero y de producción azucarera en la provincia, precisamente en un momento en el que la primera de las circunstancias la sitúan en un escenario nuevo para la actividad. La Diputación de León por un lado y Azucarera en su doble representación empresarial y sindical por otro pusieron ayer un primer puntal de apoyo al sector, en un momento de bastantes dudas y muchas incertidumbres, con el objetivo compartido de recuperar el potencial que tuvo en su día en la provincia y las nueve mil hectáreas de cultivo que llegaron a alcanzarse. Es posible, no sólo porque la modernización de los regadíos en las zonas tradicionales de siembra puede reorientar la labor, ahora más centrada en el maíz, sino por las grandes oportunidades que ofrece precisamente la llegada abundante de agua a Los Payuelos, con grandes extensiones que son más fácilmente rentabilizables.
Hay una demanda creciente de azúcar y el mercado tiene que estar preparado para satisfacerla, hay posibilidad de ampliar las 7.500 hectáreas de cultivo actuales —el objetivo de Azucarera es llegar a las 22.000 hectáreas cultivadas en todas sus fábricas en el horizonte de 2020—, los rendimientos son muy buenos cualitativamente y mejorables cuantitativamente, la factoría de La Bañeza no sólo es eficiente, sino que además está muy optimizada y hay jóvenes agricultores esperando consolidarse laboralmente. La provincia, con 2.400 productores, no puede desaprovechar una oportunidad puntual y excepcional que ofrece un cultivo con larga tradición, pero también con grandes expectativas y enormes posibilidades.