La seguridad en el Camino tiene que ser prioritaria
La voz de alerta que eleva la Diputación sobre la situación del Camino de Santiago a su paso por la provincia debe ser atendida en el Ministerio de Fomento y en la Junta. La institución provincial ha detectado la existencia de ocho puntos negros en el trazado de la Ruta Jacobea, en los que existe un peligro real para los peregrinos por la inexistencia de un espacio adecuado para los caminantes.
Los técnicos de la Diputación han analizado el trazado por la provincia que más kilómetros aporta al Camino de Santiago y han constatado que las deficiencias que se denuncian desde hace años son reales, la ruta hacia Compostela no dispone de la seguridad necesaria, incluso en lugares tan emblemáticos como puede ser la zona de la Cruz de Ferro, la llegada hacia Astorga o las travesías de Mansilla de las Mulas, Hospital de Órbigo o Villadangos del Páramo.
El Camino se ha consolidado como el gran eje cultural y turístico del norte de España, y cada año recibe un número creciente de visitantes extranjeros. Los reconocimientos desde la Unesco o desde la Unión Europea —como primer itinerario cultural del viejo continente— suponen una exigencia que debe ser atendida por las instituciones locales, autonómicas y nacionales. Es verdad que son necesarias las campañas de divulgación e incluso los esfuerzos para ahondar en sus posibilidades con la apertura de monumentos para los peregrinos, o con la organización de todo tipo de actividades paralelas. Pero el déficit en la propia ruta debe ser considerado el objetivo prioritario al establecer actuaciones.