Cabos sueltos
H a llegado el momento en el que los líderes políticos no se fían para nada ni de sus más leales enemigos. Cuando parecen que están a punto de llegar a un acuerdo es porque ha surgido algún equívoco entre ellos y hay que aclararlo cuanto antes para seguir enfrentados.
Han transcurrido diecinueve días de este mes de agosto con sus carromatos de fuego y siguen compareciendo los viejos fantasmas de siempre, que están desnudos porque han empeñado el traje de baño.
Decir ‘bañador’ es una horterada, según mi amigo Alfonso Ussía, y a mi sólo me influyen los amigos y esos que en las esquelas se denominan «demás parientes».
Hemos hecho, al parecer, muy descuidadamente la siega y abundan espigas sueltas. Por eso el Partido Popular aceptará las condiciones de Albert Rivera, con ‘ligeros matices’.
Son seis, como los bravos toros que se lidian cada tarde de este verano sangriento, aunque quizá menos que otros. El toro que está en el corral es la investidura.
Cuando era un eral corneaba los tréboles y atendía por su nombre a los mayorales, pero ahora se le está haciendo larga la espera. Algunas medidas no resultan suficientemente concretas para dar un simple si o no, todavía más simple, según el criterio de uno de los mayores expertos en el tema.
La posibilidad de apoyar a un candidato alternativo a Rajoy o a un independiente no les gusta ni a los independientes ni a Rajoy.
Hay que darse prisa porque la Liga va a empezar y con las cosas de jugar no se juega. El llamado ‘deporte rey’ es el fútbol y a muchas personas les emociona más un gol, a condición de que sea en la portería ajena, que un récord olímpico, aunque lo consiga un atleta propio.
Una de las últimas medalla de oro la ha ganado Macus Walz, que es español aunque haya nacido en la histórica localidad Oxford y su padre sea inglés y su madre alemana. ¿Cómo no va a ser español si su familia lo llevó a Mallorca cuando tenía tres meses y obtuvo la nacionalidad en el año 2015? Además es un patriota. No hay más que ver lo contento que está con su bandera y su medalla.