TRIBUNA
El vuelo del ganso y el vuelo del hombre

L a Ciencia, concretamente la Ingeniería Aeronáutica, ha descubierto que los gansos vuelan formando una V. porque cuando cada uno de ellos bate sus alas, produce un movimiento en el aire que ayuda a los gansos que van detrás de él, y a sus lados.
Volando en V, toda la bandada aumenta por lo menos en 71% más su poder de vuelo que si cada pájaro lo hiciera solo. Cuando compartimos una dirección común y tenemos sentido de comunidad podemos llegar a donde deseamos más fácil y más rápido. Este es el beneficio de apoyo mutuo.
Cada vez que un ganso se sale de la formación y siente la resistencia del aire, se da cuenta de la dificultad de volar solo y de inmediato se incorpora de nuevo a la fila para beneficiarse del poder de los compañeros que van adelante y a los lados. «Si tuviéramos la lógica de un ganso nos mantendríamos con aquellos que se dirigen en nuestra misma dirección»
Cuando el líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los puestos de atrás y otro ganso toma su lugar. «En la vida no se trata de sobresalir individualmente, sino de trabajar en equipo». Los gansos que van detrás producen un sonido propio de ellos, y hacen esto con frecuencia para estimular a los que van adelante a mantener la velocidad. «Una palabra de aliento produce grandes resultados».
Finalmente, cuando un ganso enferma o cae herido por un disparo, dos de sus compañeros se salen de la formación y lo siguen para ayudarle y protegerlo. Se quedan con él hasta que esté nuevamente en condiciones de volar o hasta que muere, solo entonces los dos acompañantes vuelven a la bandada o se unen a otro grupo.
Algo podemos aprender los humanos de los gansos, y es mantenernos uno al lado del otro, ayudándonos y acompañándonos en los momentos difíciles, a pesar de la maldad y la miseria humana que ha sembrado el hombre en la comunidad social, que podemos resumir en ‘No vueles solo’.
El hombre, en su vuelo, debería de aprender del vuelo de los gansos. En el momento actual, el hombre deberá abordar el futuro desarrollo de la Humanidad con ilusión, pero sin ser un iluso o nefelibato, con enfoque integrado, es decir, contemplando la realidad en su totalidad y el desarrollo del alma y el pensamiento del individuo, que nunca podrá tomar asiento, desde su dualidad, en su propia individualidad y como ser social. Históricamente injusto por su desequilibrio, ya que únicamente abastece adecuadamente al 20% de la población mundial, de tal forma que en aras a un justo equilibrio sería necesario conseguir el «desarrollo sostenible», para evitar el despilfarro por sobreexplotación de los recursos.
Es fácil observar el próximo cambio de modelo, que debería venir de manos de los intelectuales, filósofos y pensadores. El poder técnico-científico es un poder influido por el poder económico, mediante transferencias de poder que significan ruptura de los valores tradicionales, como son el sentido de la libertad, de la dignidad y de la solidaridad, lo que implica en el momento actual grandes incertidumbres.
Los filósofos y pensadores, y especialmente los técnicos y científicos pueden aportar su visión científica e integrada, como una unidad en la que todo es interdependiente. Actualmente somos muy ricos en técnica, y muy pobres en sabiduría, es decir en el «arte de vivir», continuamente nos ocupamos del teléfono móvil y del coche, sosteniendo ambos, para realizarnos, pero sin libertad real de pensamiento; en el pensamiento libre para ejercer nuestra libertad, ya que el poder pretende y sin duda, lo consigue, guiarnos y reconducir nuestro pensamiento.
Es decir, el poder nos educa para que seamos consumidores y productores, pero no ciudadanos; en definitiva, de acuerdo con el pensamiento ilustrado deberíamos elegir con libertad para la toma de decisiones, para lo cual habría que reeducarnos. El desarrollo tecnológico en el mundo occidental ha generado tantas diferencias que no sólo ha provocado una mayor distancia entre ricos y pobres, sino que ha producido en la sociedad desarrollada una decadencia cultural, que ha cambiado el hálito y los hábitos de vida y ciertas capacidades del conocimiento que anteriormente eran un valor en sí mismas.
En cuanto a la actual situación económica española, observamos con claridad meridiana que lo que nos cuentan es incompleto. El origen real, y de fondo, de la crisis está en la falta de valores y de ideas, y fundamentalmente de liderazgo, que las democracias han generado en el sistema, actualmente con personas incapaces de gobernar en puestos de alta responsabilidad, a los que hasta hace poco tiempo, sólo se llegaba desde una alta formación académica, profesional, moral y con experiencia en la toma de decisiones de alta responsabilidad, la llamada areté de la Grecia clásica, pero, aunque estemos subidos a bordo de la crisis, el futuro está asegurado, pues señores pasajeros, volamos juntos en una esfera de 12.000 kms. de diámetro y dicha nave recorre el espacio alrededor del Sol a más de 100.000 kms/h, sin que lo note el hombre común.