España necesita soluciones, no parches
La iniciativa del Grupo Socialista en el Congreso reclamando que si se prorrogan los Presupuestos Generales del Estado se actualicen por decreto ley las pensiones y los sueldos de los trabajadores públicos evidencia que sí existen unas consecuencias directas sobre los ciudadanos por la situación de bloqueo que padecemos. Según los cálculos ofrecidos ayer por los parlamentarios nacionales del PSOE son unas 171.000 personas—con 142.000 pensionistas y 29.000 trabajadores de las administraciones— las que se ven perjudicadas por este concepto como consecuencia de la incapacidad manifiesta exhibida por los partidos en Madrid para acabar con esta interinidad.
Es verdad que deben evitarse los perjuicios de tanta sinrazón pero también resulta paradójico que los propios autores de este conflicto se reúnan en el Congreso de los Diputados para debatir y aprobar parches a la situación que ellos mismos están generando. El daño por la ausencia de Presupuestos va mucho más allá de las nóminas. Y parece que para eso de momento no hay ningún tipo de iniciativa. La contradicción de todo esto es realmente notable, porque además no hay que olvidar que se había planteado que nunca más se tendría que gobernar a golpe de decreto ley.