Un Día del Bierzo que reclama unas alternativas reales
La comarca del Bierzo aprovechó su día más emblemático para aunar todas las voces con el fin legítimo de poner en evidencia los graves problemas que padece esta parte de la provincia. La crisis económica general se ha visto agravada hasta límites terribles por ese adiós precipitado al carbón que ha paralizado totalmente zonas fundamentales de la comarca como pueden ser el valle del Sil, el Bierzo alto o la cuenca de Fabero. Los problemas derivados de esa drástica disminución de la actividad minera han generado unas cicatrices en forma de desempleo y de bloqueo económico de pueblos enteros que se pusieron de manifiesto de manera especial al ser el Ayuntamiento de Torre el encargado de realizar este año la ofrenda a la virgen de la Encina.
En representación de la Junta, su consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones ratificó el compromiso autonómico para la defensa del carbón, de la central de Compostilla II y de las alternativas como la generación eléctrica con biomasa. Y el presidente del Consejo Comarcal, Gerardo Álvarez Courel, reclamó la unidad institucional y de toda la población para creer y apostar por un futuro para el Bierzo.
Pero de momento las reivindicaciones son lógicas. El alcalde de Torre, Gabriel Folgado, utilizó un calificativo muy clarificador para explicar las consecuencias de la crisis en el Bierzo. Aseguró que ha sido «despiadada».