Diario de León
Publicado por
HOJAS DE CHOPO ALFONSO GARCÍA
León

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E scribo para cerrar los ojos», decía Kafka. A veces sería bueno cerrar los ojos para no escribir, visto el espectáculo desolador y primario: la España profunda se ha encarnado en los políticos que solo ofrecen al ciudadano el sainete de broncas en abundancia y escasas –mejor, nulas- soluciones e ideas. En los últimos tiempos el asunto se acentúa entre los socialistas, que posiblemente hayan olvidado la urgente necesidad de definir el diseño de España, clarificar el mensaje y acercarlo a la ciudadanía. Pero tiene que haber mensaje y hay que hablar de él, no estar esperando a que alguien saque la cabeza de la trinchera de la misma guerra —no otra cosa parece ser la cuestión— para liquidarlo. Buena parte de culpa tienen en el asunto algunos barones, baronesas, adláteres y exaltos capitostes, que no se sabe por qué, se sienten dueños del cotarro. Hasta ha habido amenaza de abandono. Seguro que nadie echará en falta a los que restan, no pocos de los cuales tienen el escaso mérito de haber pasado mucho tiempo amarrados a la teta. ¿Por qué la tentación de pensar que detrás de ellos el diluvio? Cree uno que sobra soberbia, prepotencia y ansias de poder, porque en realidad carecen de alternativa y de líder. Estos asuntos no se dirimen en las guerras sucias desde las trincheras. Ya saben el camino… El problema, muy grave, es que, en realidad no es una guerra contra Sánchez, sino contra la militancia, que es quien lo ha elegido y que, según las encuestas que circulan, está respaldado por un 70% aproximadamente. Vienen así a demostrar los salvadores su profunda mediocridad que alimenta su voluntad de personalismos sin ideas y la permanencia en la burguesía del poder y del chollo. «Quítate tú para…». Quiénes se creen ellos para considerarse dueños y señores.

Al margen de desavenencias y fallos, Sánchez significaba, a mi juicio, la entrada de una nueva generación joven que se acercaba al Socialismo, cuyos mítines están excesivamente encanecidos. Pero lo tienen difícil, lo que explica el distanciamiento de la juventud, gracias a estos señoritos/as cuyas actitudes están poniendo muy difícil el voto de la ciudadanía. Habrán de apuntarse buena parte de las razones del desmoronamiento que sigue produciéndose. Con las mimbres de un proyecto que no tienen harán cestos incapaces de achicar el agua. No es hora de moquetas, sino de rigor. No es hora de gurús, sino de ideas y trabajo. Y hasta pueden sobrar en esta reconstrucción necesaria.

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