Iñaki y Diego
Lo dijo el experto: cuando la civilización peligra, no queda otra solución que recurrir a la Policía Local. Y puesto que a los columnistas nos corresponde, básicamente, la tarea de cazar los hechos, quiero ensalzar el comportamiento de Iñaki y Diego, recompensado con la medalla de plata al mérito policial por el heroico ejercicio de voluntarismo que realizaron al arrestar, con grave riesgo para su integridad física, a dos perillanes procedentes de tierras galas que, por los datos conocidos, son auténtica basura moral y gozan de merecida reputación de borricos. Nuestras vidas discurren baqueteadas por el azar y el capricho. Y a estos chicos les tocó la lotería de la mala suerte de responder a la denuncia de cierto pub del Húmedo, donde unos aficionados al jamón de bodega ajena hicieron unas consumiciones y se largaron sin pagar. Pronto fue localizada una pareja con cara y pinta de Herodes, y casi sin mediar palabra y con la peor chispa montaron un pifostio a base de puñetazos capaces de tumbar a un burro de media alzada.
Los nuestros no se echaron atrás y, demostrando que son duros de roer, respondieron con unos cuantos galletazos que dejaron a los dos hermanos boxeadores al borde del KO. Los franceses dieron más guerra que Napoleón, sí, pero al acabar aquella noche ya estaban entre rejas y a la espera de ver las barbas al juez, ya que su majestad la ley tendrá la última palabra sobre una pareja de tipejos aureolados por todas las miserias de la condición humana. ¡Ay, Señor, y que no funcionen las horcas! Atentos siempre al bienestar de la gente decente, como es su obligación profesional, los ahora galardonados, a quienes intentaron arrebatar sus armas reglamentarias, estuvieron a un paso de entrar en el martirologio leones. No fue así, afortunadamente, y ahí siguen trabajando en función del servicio público y con un concepto clarísimo acerca de lo que constituye el buen hacer y el mal obrar. Enhorabuena por tanto a la Policía Local, un cuerpo bien dotado de medios humanos y capaz de alcanzar momentos de excelencia como el protagonizado por Iñaki y Diego.