Las palabras que crean el mundo
Hemos cumplido 110 años. Utilizo la primera persona del plural porque creo que los ha cumplido la provincia entera, aunque parezca que sólo los celebramos los trabajadores de Diario de León. Pido perdón por dedicar(nos) esta opinión, aunque supongo que es lo que hacemos quienes nos dedicamos a esto. Todos hablamos y escribimos de lo que nos interesa, de lo que nos sacude, de lo que creemos que puede beneficiarnos. Y ese verbo tiene muchas más implicaciones de lo que podríamos pensar. Beneficiar es sacar provecho, pero no sólo. Sobre todo, se refiere a hacer bien a alguien y, también, a hacer que algo produzca fruto, rendimiento, que sea aprovechable. Y creo, sinceramente, que eso es lo que ha logrado este periódico durante los últimos 110 años. Es muy curioso el efecto que las palabras ejercen sobre nosotros. Pueden curar y puedan hacer enfermar. Y un periódico se hace con palabras. Tal vez por eso haya muchos que no se den cuenta de la importancia que tiene la prensa y del peligro que entraña su desaparición. Voy a decirlo de nuevo. Un periódico se hace con palabras. Nuestro papel es contar lo que pasa porque si no se cuenta es como si no existiera. Hay un libro escrito por Amos Oz y su hija Fania. Se llama Los judíos y las palabras y es un ensayo magistral acerca del papel que el lenguaje ha jugado en el desarrollo del pueblo de Israel. Si pueden, léanlo. En él, el escritor y la historiadora explican la razón de que una tribu apátrida, condenada al exterminio por la historia, odiada y masacrada, siga liderando el mundo. Escritores, científicos, músicos... ningún gentil ha conseguido jamás lo logrado por el empeño de los judíos. La historia de pueblo alguno es tan conocida como la de Moisés y eso que es la descripción de la pérdida... Son las palabras las que vencen a la muerte. «Pertenecemos a la tierra de Israel pero también a los judíos a través de los textos», dicen. Ahí está el secreto de los judíos, a que fían todo a la palabra, a esa palabra que trasciende a todo, esa palabra con la que incluso son capaces de enfrentarse a Dios para ponerlo en tela de juicio.
Diario de León cumple 110 años, 110 años de palabras cuya vocación es contar el relato de la provincia, asegurar, por tanto, su existencia. Porque somos nosotros los que hacemos que el mundo exista. Nada existe por sí mismo. Son las palabras las que crean el mundo.