El AVE de Sanabria simboliza la pugna por el progreso de la España ‘pobre’
El proyecto de estación del AVE de la comarca de Sanabria ha generado una polémica a nivel nacional que de algún modo surge desenfocada. Es fácil criticar que se haga un apeadero de cuatro millones de euros en un pueblo de 30 vecinos. Pero detrás se esconde la verdadera realidad porque lo cierto es que esa estación dará servicio a toda la comarca de Sanabria, al sur de León e incluso a territorios de Portugal o Galicia al ser una de las dos previstas —junto a la de La Gudiña— que se construirán en un trayecto de muchos kilómetros entre Zamora y Orense.
Como ocurre en otros lugares como Segovia o Tarragona la nueva vía no pasa por el casco urbano por lo que sus estaciones están lejos de las ciudades. Aquí, en Sanabria, nadie dice que en realidad es la estación de Puebla y no la de ese pequeño pueblo de treinta habitantes.
El debate sobre las infraestructuras en las zonas menos pobladas no es nuevo. Cuando se inauguró el AVE a León no faltaron las críticas desde determinados partidos políticos que consideraron un derroche la inversión realizada. Pero es precisamente la disponibilidad de infraestructuras y comunicaciones la que determina el desarrollo, la generación de empleo y el asentamiento de población. El tren y las carreteras son un bien social, y no pueden evaluarse por rendimientos. León debe unirse a Sanabria para reivindicar su acceso al nuevo tren.