La guerra en color
La guerra es la más bárbara de todas las actividades humanas. Y a decir del general De Gaulle, que del asunto sabía lo suyo, los peores conflictos son los civiles ya que duran para siempre. Pues bien, la cadena Dmax acaba de emitir, en varios capítulos y para deleite de la audiencia, una extraordinaria revisión de nuestra Guerra Civil, impulsada por el maridaje de la mentalidad de cuartel con la sacristía que animó al bando insurrecto. La gran novedad es que se recrea en color aquel conflicto que asoló la España bañada en catástrofes, una empresa titánica que saca a luz imágenes impactantes y decisivas de nuestra historia. Un proyecto, como digo, de dimensiones épicas impulsado por el leonés Alejandro Flórez, director de Contenidos de DMax, empeñado en dar forma a auténticas joyas televisivas como la que nos ocupa. El catálogo visual que resucita aquel mundo congelado en fotogramas, a veces terribles pero siempre de gran impronta estética, se configura a modo de un museo de recuerdos que desatan la voluptuosidad de mirar.
La certidumbre de la fatalidad acompañó desde el primer momento a la generación de dirigentes republicanos ocupados en impulsar una reforma educativa que contribuyese a la modernización del país y su integración en el ámbito europeo. No pudo ser, pues las ideologías enfrentadas desataron una política de hostilidad hacia el adversario que acabaría peor que el rosario de la aurora. Dicen que la historia es una exitosa conspiración de malos contra buenos en la que aquellos siempre ganan. Aquí el que triunfó fue el general Franco, que según sus muchos incondicionales, a cuya cabeza figuraba la Iglesia, sintetizaba en su militar persona la eterna alianza entre la cruz y la espada. En realidad, la victoria del bando franquista, el de la España Una, Grande y Libre, resultaba inevitable debido al apoyo incondicional de Alemania e Italia, las potencias fascistas que se tomaron la pugna como banco de pruebas de cara a la inminente II Guerra Mundial. Una coloreada ventana a la memoria que supone todo un logro visual de enorme calidad.